Violencia de género: la otra cara de la moneda - Psicomemorias
¿Quieres publicar tu artículo en Psicomemorias y ayudarnos en nuestra misión de divulgar psicología?
¡Claro que quiero!

Violencia de género: la otra cara de la moneda

Con motivo del Día Internacional de la No Violencia Contra la Mujer el pasado 25 de Noviembre, hoy abordaremos el tema de la violencia de género. Seguro que muchos estaréis pensando que este tema está muy tratado en todas partes ya que, ese día, prácticamente en cuanto abrís las redes sociales o encendéis la tele aparecen noticias sobre ello. Sin embargo, no vengo a hablaros de mujeres maltratadas. Ni siquiera voy a hablaros de los tratamientos que existen o de la evaluación psicológica y judicial de ellas, que sería mi campo. No. Hoy voy a hablaros de los hombres condenados por delitos de violencia de género.

En ninguna parte se informa de qué pasa con ellos una vez son condenados. Todos sabemos que existe el 016, todos sabemos que las mujeres víctimas son protegidas por infinidad de leyes, pero en ningún medio se habla de si existen tratamientos o programas llevados a cabo para tratar de ayudar al hombre maltratador a dejar de serlo.

Se suele hablar exclusivamente de las víctimas en los casos de violencia de género.

Se suele hablar exclusivamente de las víctimas en los casos de violencia de género.

Muchos de vosotros podéis pensar que da igual lo que hagan con ellos mientras los encierren durante mucho tiempo. Sin embargo, no podemos dejar de pensar que el machismo es, en parte, un comportamiento aprendido o enseñado por la sociedad en la que vivimos, por lo que es responsabilidad de la sociedad el tratar de darle una solución que no sea encerrarlos y tirar la llave.

En los últimos veinte años aproximadamente (el primer intento se llevó a cabo en 1997 por Echeburúa) se han empezado a llevar a cabo una serie de investigaciones y programas de intervención con estos hombres, la mayoría de ellos llevados a cabo en prisión. Podrían ser englobados en tres grupos: mediante el ingreso voluntario (los menos), por mandato judicial como medida sustitutiva de la pena, y una vez dentro de prisión.

Aquí en España podemos encontrar el programa “Violencia de género: programa de intervención para agresores” (2010). En él, participaban hombres cuyas penas por delitos de violencia de género fueron sustituidas por la inclusión en este programa. Tiene una duración variable de seis a doce meses (veinticinco o cincuenta sesiones, es decir una sesión quincenal o semanal respectivamente, dependiendo de la intensidad del tratamiento). Este programa tiene la ventaja de poder ser llevado a cabo de forma individual o grupal, en función de la necesidad o disposición de medios. En el caso de ser grupal, el número de miembros no debe superar los doce.

Las normas de inclusión y exclusión en el programa de tratamiento son: no ser drogodependiente, no estar en tratamiento psicológico activo, no tener una baja capacidad intelectual y tener una buena comprensión del idioma. Las fases de las que consta son las siguientes:

  • Unidad 1: Presentación y motivación al cambio.
  • Unidad 2: Identificación y expresión de emociones.
  • Unidad 3: Distorsiones cognitivas y creencias irracionales.
  • Unidad 4: Asunción de la responsabilidad y mecanismos de defensa.
  • Unidad 5: Empatía con la víctima.
  • Unidad 6: Violencia física y control de la ira.
  • Unidad 7: Agresión y coerción sexual en la pareja.
  • Unidad 8: Violencia psicológica.
  • Unidad 9: Abuso e instrumentalización de los hijos.
  • Unidad 10: Género y violencia de género.
  • Unidad 11: Prevención de recaídas.

Todas las sesiones tienen la misma organización. Primero el psicólogo presenta de forma teórica el contenido de la sesión para que, seguidamente, se lleven a cabo dinámicas para abordarlo. Finalmente, se mandan tareas intersesiones, es decir, deberes.

Una vez que ingresan en prisión, los maltratadores son ignorados y olvidados por la sociedad.

Una vez que ingresan en prisión, los maltratadores son ignorados y olvidados por la sociedad.

Otro programa llevado a cabo en España fue el “Programa de tratamiento en prisión para agresores en el ámbito familiar. Grupo de trabajo sobre violencia de género” (2005). Se llevó a cabo en dieciocho centros penitenciarios españoles utilizando una muestra de ciento sesenta y dos internos.

Constaba de cuarenta y cuatro sesiones distribuídas en un año y de una duración de 2,5 horas cada una. Las sesiones eran grupales con un número de entre ocho y doce hombres en cada un grupo. Es un programa dividido en once módulos organizados de esta manera:

  • Módulo 00. Presentación del grupo y objetivos de tratamiento.
  • Módulo 01. Asunción de la responsabilidad y mecanismos de defensa.
  • Módulo 02. Identificación y expresión de las emociones.
  • Módulo 03. Empatía con la víctima.
  • Módulo 04. Distorsiones cognitivas y creencias irracionales.
  • Módulo 05. Control de las emociones (ansiedad, celos, ira y resentimiento).
  • Módulo 06. Habilidades de relación y comunicación.
  • Módulo 07. Resolución de problemas.
  • Módulo 08. Educación sexual.
  • Módulo 09. Autoestima y estilo de vida positivo.
  • Módulo 10. Prevención de recaídas.

Estos dos programas no son más que un par de ejemplos de los muchos que se han llevado a cabo o lo están haciendo actualmente en nuestro país. Otros ejemplos son:

  • Programa Galicia de Reeducación para Maltratadores de Género (Arce y Fariña, 2007).
  • Programa Terapéutico para Agresores en el Ámbito Familiar (Echauri, Rodríguez y Martínez, 2007).
  • Programa Contexto (Lila, 2009).
  • Programa Psicosocial para Agresores en el Ámbito de la Violencia de Género (Ruíz y Expósito, 2008).
  • Programa de Intervención Psicosocial en Personas que Maltratan a sus Parejas (Quinteros y Carbajosa, 2008).
  • Programa para el Tratamiento Psicológico de Maltratadores (Graña, et al., 2008).

El primero de los tipos de programas que mencioné al principio (aquellos donde los sujetos se ofrecen voluntariamente sin ingresar en prisión) no existe en España, pero he encontrado un buen ejemplo en Buenos Aires, Argentina. Allí existe el programa de Asistencia a Hombres Violentos. Es un programa de grupos de autoayuda con una línea de teléfono abierta 24h destinado a hombres que desean cambiar su tipo de comportamiento violento. En España se intentó algo parecido en 2008 por parte de la ministra de igualdad, Bibiana Aido, pero no llegó a ser funcional.

En conclusión, la mayoría de los programas hacen alusión a los mismos problemas: la baja motivación y la poca conciencia de problema. También mencionan que es muy complicado trabajar en la condiciones en las que están los penados debido a las muchas trabas jurídico-legales existen.

La mayoría de los programas de intervención con maltratadores son llevados a cabo en los centros penitenciarios.

La mayoría de los programas de intervención con maltratadores son llevados a cabo en los centros penitenciarios.

Por otro lado, se obtiene un éxito en la disminución del índice de reincidencia de aquellos que finalizan el programa. Por ejemplo, en uno de ellos, se concluyó que, transcurridos cuatro años desde el tratamiento, el índice de reincidencia de los miembros del grupo era del 15-20%, mientras que en la población normal o la que no acababa el programa, este índice asciende al 40-70%.

Y con esto, he terminado de mostraros “la otra cara de la moneda”, esa que en los medios no se ve o se oculta. El trato a los maltratadores parece ser un tabú en todos sitios que hay que tratar de romper. Ellos son la otra mitad del problema. Obviamente, no quiero decir con esto que sean inocentes que no deban pagar por los delitos que cometen, pero sí que ellos también son víctimas, en parte, de un modelo educativo que los ha llevado a actuar como actúan.

Para saber más…

Sobre Mario Álvarez Lafuente

Psicólogo Experto en Psicología Jurídica, Forense y Penitenciaria y Máster en Criminología y Ciencias Forenses. Enamorado de la neurociencia y la psicología forense, finalmente se decantó por esta última. Investigador para el Colegio Oficial de Psicología de Andalucía Occidental, a día de hoy también se encuentra opositando para inspector del Cuerpo Nacional de Policía con la meta de acabar en la Sección de Análisis de la Conducta.

1 Interacción

  1. 01/12/2014

    […] Violencia de género: la otra cara de la moneda […]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Quizás también te guste...

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. Saber más

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar