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Orientación laboral: sin saber adonde ir

¿Cansado de la crisis? ¿Harto de buscar trabajo? ¿Mandar currículums y no saber si están bien hecho? ¿Desconocer las opciones que tienes en el mundo laboral? ¡No te preocupes, para eso está el Orientador Laboral! El papel de estos profesionales es fundamental para enseñarte cómo funciona el mercado, los métodos más utilizados y con más éxito para la búsqueda de empleo, los tipos de currículums y cuál es el que se adapta mejor a tus características y ayudarte a descubrir tus propias herramientas para utilizarlas en tu futuro laboral.

Muchas personas se encuentran perdidas respecto a los pasos a seguir para abrirse camino en el mundo laboral (Fuente: Pixabay)

Muchas personas se encuentran perdidas respecto a los pasos a seguir para abrirse camino en el mundo laboral (Fuente: Pixabay)

En la actualidad, debido a la situación económica en la que nos encontramos, muchas familias españolas salen a la calle en busca de trabajo para poder llegar a fin de mes. La mayoría acuden al Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), y en concreto en Andalucía al Servicio Andaluz de Empleo (SAE), para resolver dudas sobre las opciones laborales que pueden contemplar por sus características personales, inscribirse como demandantes de empleo o simplemente solicitar ayudas y becas del Estado.

Sin embargo, en múltiples ocasiones, debido a la cantidad de personas que se posicionan en esos establecimientos (imagen mental de la cola del paro) el trato más personal es prácticamente imposible. ¿Qué ocurre entonces? Es aquí, donde los Orientadores Laborales entran en acción colaborando con el SAE, bien siendo de la misma empresa u otra diferente, para ayudar a toda persona que quiera aprender a desenvolverse en el mundo laboral.

¿Qué es un Orientador Laboral?

Es un profesional encargado de asesorar en la medida de lo posible a cualquier usuario que solicite sus servicios, bien sea haciendo itinerarios individuales de inserción, informando sobre el mercado de trabajo, asesorando en la búsqueda de empleo, profundizando en el conocimiento de uno mismo y su posible situación dentro del mercado o enseñando las habilidades sociales necesarias para desenvolverse adecuadamente en el mundo laboral y formas de comportarse en una entrevista. Y una de las disciplinas a partir de la cuál puedes optar a este puesto es la Psicología.

Imaginemos un caso: una señora de mediana edad se acerca a la oficina en busca de ayuda para encontrar empleo. Allí un profesional la recibe y acto seguido se dispone a explicarle las diversas vías disponibles para hacerlo. Dado que la señora no tiene una idea concreta de lo que busca, se le hace un itinerario personalizado de inserción, el cual consiste en hacerle una serie de preguntas para saber cuáles son sus características personales, en pos de conseguir un perfil bastante específico para ubicarla dentro del mercado. Tras un rato, al entrar en cuestiones más personales, la señora rompe a llorar, y comienza a disculparse a la vez que narra que no tiene dinero para alimentar a su familia, que tiene que ir a Asuntos Sociales a que cada mes le faciliten comida y le paguen las facturas, que sus hijos empiezan el colegio la semana que viene y tiene que comprarles los libros y no hay nadie que le pueda ayudar… ¿Cómo reacciona el profesional en estos casos?

Hay que conocer los intereses y condiciones que busca una persona para saber qué es lo que necesita(Fuente: Torange)

El dinero es de las mayores preocupaciones de los adultos, por lo que hay que conocer los intereses y condiciones que buscan  para saber qué es lo que necesitan (Fuente: japanese.torange.biz)

El ejemplo arriba comentado no es el más habitual pero, en el caso de que ocurra, hay que estar preparado, ya que un mal asesoramiento, una mala respuesta por parte del orientador, puede llegar a ser más perjudicial que beneficioso para la persona que solicita su ayuda.

La vida de una persona está formada por un conjunto de esferas distintas e interconectadas, de modo que lo que ocurre en una de ellas (por ejemplo, los problemas económicos) puede afectar al resto (problemas de salud, problemas de pareja, etc.). El contexto es algo inseparable de la persona en sí misma y el orientador laboral tiene que saber cómo guiarla y ayudarla a solucionar su problema laboral. Por eso mismo es muy importante el papel del psicólogo en el campo de la orientación laboral.

El dinero es el mediador principal entre los objetos que necesita uno para subsistir y el hecho de que puedas conseguirlos, así que es de las principales preocupaciones de los adultos y el que condiciona nuestra vida cotidiana. Si no hay dinero, tus derechos básicos como persona quedan prácticamente anulados. El dinero es el que te permite que tengas una casa, agua, luz, comida, posibilidad de ir a un colegio donde aprender, aficiones… al fin y al cabo, bienestar. Y es por ello que el no tener un trabajo, la forma de conseguir el dinero que necesitas, desemboca en la persona un estado de estrés y ansiedad que es causado por la incertidumbre y la frustración de no saber si al día siguiente su bienestar y el de su familia va a poder seguir estando presente. ¿Y qué es lo que pasa cuando se mantiene una constante inquietud, excitación e inseguridad en tu día a día? Pues lo que a muchas familias les pasa, que lo somatizan (se transforma esa preocupación en síntomas físicos como ataques de ansiedad a raíz de un largo periodo de inactividad laboral, dolores de cabeza, taquicardias, insomnio, problemas digestivos etc…) y no es de extrañar que pierdan el control sobre ellos mismos, afectando entonces, a otras esferas como las relaciones personales (las familiares especialmente) y su forma de reaccionar ante los estímulos que encuentre en su camino.

¿Cómo debe actuar un orientador laboral?

Lo primero que se debe hacer es explicar en qué consiste nuestro trabajo. Gran parte de las personas que asisten a un orientador única y exclusivamente vienen a que “se les de un trabajo”. Es cierto que la manera de comprender las distintas tipologías laborales difiere de un colectivo a otro según sea el contexto en el que viven; es decir, una persona de un pueblo pequeño, donde no esté extendido el familiarizarse con las tecnologías o con los medios de comunicación más actuales, puede tener más dificultades en saber, por ejemplo, qué es un community manager, que otra persona que viva en una gran ciudad y sí lo esté; o una señora mayor que no esté acostumbrada a un ordenador o un móvil, frente a una adolescente que los maneja hasta con los ojos cerrados. Por eso mismo, desde el principio hay que dejar claro que la labor de los orientadores es asesorar: ayudar a dominar los conocimientos del mundo laboral para aumentar las posibilidades de conseguir un puesto de trabajo.

A continuación, lo más importante es conseguir crear un clima de confianza. Esta parte es fundamental, ya que la persona tiene que sentirse cómoda con tu presencia. Hay muchos orientadores, al igual que en todo puesto de trabajo, que se limitan a entregar papeles con instrucciones generales, pero bajo mi punto de vista, considero que es un trato muy superficial. En este punto es indispensable la empatía. Imaginad que sois vosotros los que estáis sentados al otro lado de la mesa. ¿Cómo os gustaría que os tratasen?

Hay que tener en cuenta, además, que en el mundo laboral hay muchos conocimientos perdidos por el camino y que es normal que gran parte de la población desconozca los trámites que hay que seguir para determinadas acciones, en el sentido de que, si quieres profundizar en este campo, necesitas a profesionales que tengan información de primera mano, sobre todo, porque los asuntos laborales, en su mayoría, están regidos por plazos, leyes vigentes y sus respectivas modificaciones.

Una vez conseguido ese clima de confianza, hay que conocer los intereses de la persona. En el mercado laboral existen varias categorías de trabajos, que a grandes rasgos se pueden resumir en tres: empleo público, empleo privado y autoempleo. Dependiendo de los conocimientos, gustos personales y situación actual, cada persona irá buscando lo que mejor se adapte a ella (al principio se suele escoger lo que se domina o lo que gustaría hacer y más tarde se amplía la búsqueda). Es aquí donde se desarrolla el itinerario personalizado. Imaginad que vais a asistir al cumpleaños de un amigo y os habéis hecho responsables de llevar la tarta. Para saber de qué sabor la vas a llevar, vas a tener en cuenta los gustos de tu amigo, y así decides si la compras de chocolate, vainilla, San Marcos o de trufa. Pues en los itinerarios pasa igual. Lo que tienes que conseguir es un perfil lo más exacto y concreto posible sobre la persona, para saber a qué sector derivarla.

Para finalizar, el último paso es la retroalimentación. Dado que el objetivo final es mejorar las posibilidades de inserción, el orientador tiene que confirmar que efectivamente la persona sabe cómo son los pasos a seguir en la búsqueda de empleo. Para que un aprendizaje sea completo es necesaria la reproducción por uno mismo de la tarea que se realiza. Es decir, si enseñas a una persona cómo se hace un curriculum, una vez se lo hayas explicado, tiene que rellenarlo y estructurarlo ella misma. En muchas ocasiones se comete el error de dejar el proceso del aprendizaje en el paso de “aprendizaje vicario”- observación de la ejecución de la tarea por otra persona- sin embargo, para que haya una consolidación, y al final puedas efectuar la tarea sin tu modelo, tienes que reproducirlo; y es aquí, donde el orientador tiene que aportar la retroalimentación que se necesita, bien sea diciéndole lo que hace bien o modificando los fallos que puedan aparecer. Es muy importante hacer siempre las modificaciones de forma positiva, alabando los esfuerzos, dándole opciones para que él mismo se de cuenta de los cambio que tiene que hacer, preguntándole si le parece bien que se haga de una manera determinada… ya que hay que tener en cuenta que te diriges a un público muy amplio y heterogéneo.

Cuando se necesita más que un orientador…

Por norma general, estos cuatro pasos, son los necesarios para conseguir una buena orientación. Sin embargo, existe la posibilidad de que haya un paso intermedio entre el tercero y el cuarto, y es aquí donde nos encontramos con el ejemplo antes expuesto (cuando, debido al malestar constante, la persona necesita hablar). En este caso, lo más importante es saber escuchar a la persona, ya que lo que necesita, en realidad, es un desahogo de esas tensiones que vive el día a día, por lo que es esencial saber manejar los silencios e intentar que se exprese todo lo que pueda y necesite. Tu intención no es conocer todos los detalles de su historia sino “dejar que hable”, así que, si al hacerlo observas que hay un tema recurrente, puedes centrarte en él para así obtener más información y dadle recomendaciones.

En ocasiones, lo único que se busca con la expresión verbal es el desahogo de las pulsiones internas. (Fuente: gocomics)

En ocasiones, lo único que se busca con la expresión verbal es el desahogo de las pulsiones internas. (Fuente: gocomics)

Para conseguir que este paso se realice de la manera correcta lo primero que hay que tener en cuenta es que no se debe forzar a hablar a la persona. Si ella quiere contarte algo, empezará a hilar temas de conversación hasta llegar al punto que le interesa. No obstante, si su lenguaje corporal te da ciertas indicaciones de malestar -frotarse las manos, movimiento constante de las piernas, mirada perdida, morderse el labio…- puedes intentar iniciar una conversación con frases como “¿Qué tal tu día? ¿La familia bien? (Entretanto escribes en un folio…) Mientras escribo esto, ¿por qué no me cuentas algo? Respecto al tema del otro día, ¿cómo sigues?…”. Dado que la pérdida de motivación en resolver los problemas que tienen es de los temas más recurrentes, hay que intentar transmitirles mensajes positivos, para que así, se apoyen en esos factores de su vida que les dan motivos para seguir adelante (familia, en concreto los hijos, autosuperación, amigos…)

Así que, el orientador (psicólogo laboral), no sólo se encarga de otorgar conocimientos del mercado de trabajo, sino también, de ayudar a las personas a manejar sus emociones en esa esfera de su vida para que, una vez salgan del despacho, sean ellos mismos los que consigan abrirse paso por el mundo laboral, resolviendo sus obstáculos y consiguiendo, al final, encontrar un trabajo que les permita recuperar su bienestar.

Para saber más:

Sobre Nazareth Serrano

Psicóloga por la Universidad de Sevilla, tiene experiencia laboral en la Diputación de Cadiz como técnico superior de orientación e inserción sociolaboral especializada en colectivos con dificultades de inserción. Además, ha tenido contacto con la psicología clínica a través de un voluntariado en un centro de Alzhéimer y de unas prácticas en una consulta infantil. Con un perfil profesional transversal, también cuenta con formación en líneas tan diversas como Criminología o Neuropsicología.

3 Interacciones

  1. Moises dice:

    Hola, buenos días, me gustaría saber donde puedo encontrar una persona que se dedique a la orientación laboral en Sevilla, y a la que pueda acudir para solucionar un momento de indecisión por el que estoy pasando, relacionado con lo personal y lo profesional. Muchas gracias de antemano. Saludos!

    • Nazareth Serrano dice:

      Buenas noches Moises. Ante todo perdón por la tardanza pero espero servirte de ayuda todavía. Con respecto a los sistemas de orientación establecidos en Andalucía se encuentran sobre todo la Junta de Andalucía, que tienen un departamento de orientación que se facilita los datos de contacto en la página web, y Andalucía Orienta que es un organismo público que va publicando todo tipo de ofertas encontradas en distintos servidores. Cualquiera de los dos, si escribes en el búscador de google “servicio de orientación en Sevilla” son los primeros que te salen. Ahí encontrarás la dirección, teléfono de contacto y e-mail. Además, Andalucía Orienta tiene Twitter, donde puedes seguirla y van publicando tweets con las ofertas de trabajo que cuelgan en su página. Yo te recomiendo que mandes un correo a estos dos organismos bien para pedir cita con ellos o para que te desvíen al profesional idóneo para tu caso. Por lo demás, si necesita algo más no dude en dejar otro comentario e intentaré ayudarle en todo lo que pueda. Muchas gracias por confiar en Psicomemorias. Saludos

  1. 08/10/2015

    […] Orientación laboral: sin saber adonde ir […]

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