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Mary Ellen Wilson: El origen de los derechos de la infancia

Hoy 20 de noviembre es el Día Internacional del Niño por ser el día en el que la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó la Declaración de los Derechos del Niño en 1959 y de la Convención sobre los Derechos del niño en 1989. La historia nos cuenta que, tras la II Guerra Mundial, empezó a surgir una concienciación y preocupación por la protección de la infancia. Lo que nos cuentan menos es el caso de Mary Ellen, uno de los primeros hitos en el movimiento a favor de los derechos de la infancia.

Desde Psicomemorias, queremos aprovechar esta efeméride para hablaros sobre ella y su historia.

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Todo comenzó en 1864 cuando Mary Ellen vino al mundo. Ese mismo año comienzan sus problemas, pues su padre es asesinado en batalla durante la Guerra de Secesión de EEUU. La situación de su madre empeora poco a poco, viuda y sin recursos, inicialmente deja a Mary Ellen al cuidado de una mujer llamada Mary Score para posteriormente verse obligada a entregarla a los Servicios Sociales de la época. Éstos deciden dar en adopción a la pequeña al matrimonio formado por Mary y Thomas McCormack. Desgraciadamente, Thomas muere a los pocos meses, conociendo su mujer a otro hombre con el que se casa rápidamente: Francis Connolly.

Nada más sabemos de Mary Ellen, hasta que en 1874 la trabajadora social Etta Angel Wheeler recibe una alarmante llamada de la vecina de los Connolly: día tras día oye llorar a una niña de forma desconsolada, una niña a la que nunca ve, pues cuando sus padres salen la dejan siempre en casa. Ante esta información, Etta decide visitar la casa de la familia para ver qué ocurre… y allí contempla el infierno: Mary Ellen, con diez años de edad, está sucia, esquelética, vestida con ropas mugrientas que apenas tapan un cuerpo repleto de cicatrices y heridas. Posteriormente, se sabrá que la menor es agredida con tijeras, un látigo de cuero y atada a la cama frecuentemente.

Sin embargo, esto no es la primera vez que ocurre en la historia. No fue Mary Ellen la primera niña maltratada por sus padres, ni desgraciadamente será la última.

¿Qué ocurrió entonces para que este caso haya llegado hasta nosotros hoy?

La trabajadora social, horrorizada ante la situación, recorre todos los juzgados de Nueva York tratando de denunciar el caso, pero en todos ellos recibe la misma desesperanzadora respuesta: Los hijos son propiedad de sus padres, y el trato que reciban de ellos, sea cual sea, es un asunto privado que no incumbe a nadie más.

En aquella época, simplemente, no había ninguna ley que castigara el maltrato ni la explotación infantil. Sin embargo, esto no acobardó a Etta, y en su deseo de salvar a Mary Ellen acaba encontrando una vía sorprendente. A veces la necesidad agudiza el ingenio.

¿Qué era Mary Ellen, además de una niña? Una persona. ¿Qué somos las personas? Animales. Sorprendentemente, aunque en aquella época ningún poder legislativo parecía haberse preocupado por los niños, sí existían ya leyes contra el maltrato animal. Etta dio con Henry Bergh, líder de la asociación por la prevención de la crueldad hacia los animales denominada ASPCA. Tan sólo unos días después, Mary Connolly es arrestada bajo el siguiente argumento: el maltrato hacia los animales está penado, y teniendo en cuenta que Mary Ellen pertenecía al reino animal, su madre debía ser castigada.

El 10 de Abril de 1874 Mary Ellen testificó (traducido por Psicomemorias):

Mi padre y mi madre están muertos. No sé cuántos años tengo. No tengo recuerdo de tiempo en el que no vivía con los Connollys. Mamá ha tenido el hábito de azotarme y pegarme casi cada día. Ella solía azotarme con un látigo trenzado de cuero sin curtir. El látigo siempre dejaba una marca blanca y azul en mi cuerpo. Ahora tengo esas marcas en mi cabeza, hechas por mamá, y también un corte en la parte izquierda de mi frente hecha con unas tijeras. Ella me golpeaba con las tijeras y me cortaba; no tengo recuerdo de haber recibido un beso de nadie -mamá nunca me ha dado un beso. Nunca me han sentado en el regazo de mamá para que me acariciara. Nunca me atreví a hablar con nadie, porque si lo hubiera hecho me habrían azotado. No sé por qué me azotaba -mamá nunca me lo decía cuando lo hacía. No quiero volver a vivir con mamá porque me pega. No recuerdo haber salido a la calle en mi vida”.

Afortunadamente, tras el juicio la historia de Mary Ellen mejoró. Inicialmente, fue a un centro de protección, ganando posteriormente su custodia Etta y su familia. Mary Ellen se casó a los 24 años, llamó a su primera hija Etta, y vivió hasta los 92.

“No hay causa que merezca más alta prioridad que la protección

y el desarrollo del niño, de quien dependen la supervivencia,

la estabilidad y el progreso de todas las naciones y,

de hecho, de la civilización humana”.

Plan de Acción de la Cumbre Mundial a favor de la Infancia, 30 de septiembre de 1990.

Sobre Carmen Paniagua

Psicóloga evolutiva y Máster Oficial en Intervención y Mediación Familiar. Actualmente, está realizando el doctorado con el estudio Health Behaviour in School-aged Children (HBSC) de la Organización Mundial de la Salud y con un proyecto de ruptura en adopción y acogimiento familiar.

3 Interacciones

  1. Martín Mendoza M. dice:

    es grato para saber que actualmente haya protección para los niños, desafortunadamente no es para todos ojala las se colocaran en una postura más seria y todos los individuos respeten las leyes yo estoy en México un gran país, pero con malos gobernadores, aquí existe la trata de niñas y nadie les pone un alto
    tiene que venir una autoridad con un gran poder y hacer algo
    me queda claro que si le enseño a mis hijas que no deben permitir que alguien las golpee y abusen de ellas, que por ningún motivo lo permitan a sí mismo a sus hijos, esto es una cultura de autoprotección y así aprendan a cuidarse ellas solas
    pero esto es una decisión que cada padre o madre debe hacer por sus hijos, pero me haría muy feliz que esto parara ya México es una gran nación que sólo hace falta más seres humanos lideres
    en fin yo hago cosas para fomentar que los niños se cuiden

    saludos y bendiciones por tal tarea
    atte.
    Martín Mendoza M.

    • Maria Vazquez dice:

      Efectivamente Martin, en México aun es un gran reto garantizar todos los derechos y el interés superior del Niño implica un trabajo no solo del estado sino de cada individuo que conformamos esta sociedad ,,desde nuestras trincheras hacer algo pequeño que impacte y por supuesto exigirle al estado que haga su trabajo de justicia y garantía de todos estos derechos de las niñas niños y adolescentes.

      Saludos a todos quienes se suman a la Protección de la infancia

      María Dolores

  2. Soledad Mercado Orellana dice:

    Un gran reto para todos y todas, si queremos alcanzar la paz debemos empezar respetando los derechos de los niños, niñas y adolescentes; para ello es importante que los gobiernos implemente políticas publicas agresivas para enfrentar la violencia en todo los ámbitos.

    Desde ya mi compromiso es firme, tanto que cuando veo situaciones de vulneración de derechos hacia los niños, niñas y adolescentes intervengo o busco ayuda para que las autoridades intervengan en el marco de sus funciones.

    Me sumo al saludo de María Vasquez.

    Soledad Mercado

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