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Habilidades a la carta: No olvides ojear el menú de competencias laborales

¿Tienes lo que hace falta para conseguir acceder o promocionar en la empresa?

Ten en cuenta que las empresas están pendientes de esto y se marcan como objetivo detectar e identificar cual es el conjunto de capacidades del que tiene que estar dotado el trabajador. La formación previa a la vida laboral es importante, haber realizado masters o cursos, manejar idiomas, haber tenido una experiencia Erasmus, Sicue, Séneca o Leonardo. Todo suma, aunque esto no es suficiente per se y a veces ni siquiera relevante. Lo aprendido de la carrera u otras experiencias y cómo lo pongas en práctica en el día a día, en cambio, es la línea que atrae a los empleadores.

No sólo se trata de  qué has hecho o qué sabes, sino cómo ello va a contribuir a que la empresa mejore en determinados aspectos y de cómo, al final, directa o indirectamente, haga que ésta mejore  sus beneficios. Más allá de reflejar en el currículum ese estándar sobre que uno sabe trabajar en equipo o que es una persona exigente consigo misma, hay que buscar cuáles son realmente esas habilidades que se demandan, que definen a la organización y que se alinean con las que uno posee e incluso con las que quiere poseer.

(Fuente: Wikicommons)

(Fuente: Wikicommons)

El menú de competencias presentes en los oficios es muy amplio, tanto como sectores empresariales y organizaciones hay. Tanto si ya estás dentro de la organización como si quieres estarlo, es casi obligatorio conocer aquello que formalmente se espera de ti, como también lo que no está recogido en ningún sitio y es fundamental. Esto no es fácil, lo que para una empresa pueda ser una buena razón por la que ascenderte, bien puede no serlo en absoluto en otra. Por ello te invito a conocer qué son las competencias laborales y animarte a encontrar aquellas por las que brillas.

Qué son las competencias laborales

Una aproximación en la definición de competencia es la de concepto integrador que aúna conocimientos, habilidades, pensamientos, carácter y valores y de cómo la persona que los posee interactúa con ella en sus diferentes escenarios sociales.

En este sentido, las competencias laborales son las características, aptitudes o capacidades de conducta o aprendizaje de que una persona manifiesta mediante el desempeño en un puesto de trabajo. Toda persona tiene un conjunto de competencias, conocimientos, capacidades que han sido adquiridas a lo largo de su vida o bien las poseen de forma innata y que determinarán su rendimiento en una actividad determinada. Aprovecha tus mejores circunstancias, ya que para las empresas no pasan desapercibidas, es importante no perderlas de vista.

Ahondado en ellas

En función de los criterios utilizados por la compañía existen varias clasificaciones de competencias.

Generalmente en la organización encontramos dos tipos de competencias, en un primer lugar, las “competencias genéricas”, aquellas que deben ser compartidas por todos los trabajadores independientemente de la índole de su puesto. Por ejemplo: ser flexible, tener la capacidad para modificar el comportamiento propio, esto es, adoptar un tipo diferente de enfoque, con el objetivo de alcanzar una meta. También encontramos las “competencias específicas”, que estarían ligadas al puesto en concreto de cada trabajador. Por ejemplo, para un puesto de comercial, una de ellas sería la “comunicación oral persuasiva”, la capacidad para expresar ideas o hechos claramente y de una manera eficaz, convenciendo a otros del punto de vista propio. En cambio, para un supervisor de departamento, una competencia específica podría ser la “capacidad de decisión”, la agudeza para tomar decisiones, afirmar opiniones, tomar parte en un momento de incertidumbre o involucrarse en un asunto o tarea personalmente.

Las competencias se desglosan en conocimientos y habilidades concretas, conocimientos específicos, necesarios para la realización de las tareas de un puesto. En el ejemplo de nuestro supervisor, en el caso de tener que delegar a otra persona realizar una entrevista de trabajo para incorporar otro trabajador, sería el darle a conocer técnicas de selección y habilidades sociales, así como su efectividad para diferentes puestos o dependiendo del tipo de personas. Además de reflejarse en esos conocimientos necesarios, las competencias también se traducen en habilidades y cualidades, es decir, en las capacidades o aptitudes que garanticen el éxito en el desempeño del puesto de trabajo que ocupes o quieras ocupar. En este caso, sería transmitir esos conocimientos hacia el trabajador que va a llevar a cabo la entrevista, procurando que éste tenga presente los puntos relevantes durante la misma, cómo actuar en determinadas situaciones que puedan ocurrir e instruirlo sirviéndose de ejercicios prácticos.

Una vez concretamos las competencias de un puesto y las habilidades y conocimientos que lo definen, se pueden diferenciar grados de desempeño en ellas.  Por un lado se encuentran las “competencias básicas”, indispensables para lograr una actuación normal o mediana en un puesto. Por ejemplo, en una competencia como podría ser la delegación, (entre) lo que se esperaría de un supervisor es la distribución eficaz de la toma de decisiones y de otras responsabilidades en los subordinados. Después están aquellas competencias que muestran que un trabajador va  más allá de lo esperado, las denominadas como “competencias diferenciadoras”. Estas pondrían de relieve a los trabajadores que tienen un rendimiento superior al previamente marcado. Siguiendo con nuestro ejemplo, además de delegar en trabajadores funciones o responsabilidades, sería ir un paso más allá procurando, además de lo anterior, asegurar de forma proactiva el “desarrollo de los empleados”, ampliando sus habilidades  y aptitudes  mediante  la  planificación  de las actividades que realizan tanto actuales como futuras.

(Fuente: Flickr)

(Fuente: Flickr)

Las competencias que favorecerán un mejor rendimiento entre sus empleados y por lo tanto de manera indirecta el de la organización, estas son comúnmente bautizadas como competencias clave. Estas competencias que determinan el éxito en un puesto de trabajo están recogidas en la descripción de puestos del trabajo, las empresas que funcionan a través de un sistema de competencias deben identificarlas e incluirlas en un informe que se denomina diccionario de competencias, sería ese menú que más nos vale conocer.

El menú que debes tener presente

En este diccionario aparecerán claramente definidas todas las competencias consideradas clave para la empresa, indicando los distintos grados de importancia o necesidad establecidos, es decir, qué significa que para un puesto sea necesario tener una determinada competencia en un determinado nivel. Añadir sobre el diccionario que a veces las descripciones no están claras ni de forma interna, de cara al programa de gestión y promoción por competencias y tampoco externa, describiéndose erróneamente u omitiéndose en un anuncio las competencias del puesto cuando se persigue reclutar nuevos candidatos.

Obsérvalo a través de un prisma más global, un sistema de gestión por competencias es una herramienta que, desde un punto de vista más empresarial, proporciona la mejora de la gestión de personal, la innovación y mejora continua de Recursos Humanos, facilitando la toma de decisiones promocionando empleados o cohesionar la relación entre la persona y su puesto.

Como hemos mencionado siempre puede ocurrir que en una empresa las competencias no estén bien descritas o sean demasiado generales o demasiado pobres, haciendo que en ciertos puestos se solapen sus descripciones. También puede darse la situación en la que al no estar bien recogidas las competencias en un puesto, a veces surjan problemas entre la ejecución de un trabajador en su puesto y la ejecución que realmente debiera hacer, por exceso o ausencias de responsabilidades atribuidas a ese puesto.

En relación con lo anterior, en cuanto a la medición de las competencias, éstas deben, es más, tienen que ser mensurables a través de medios fiables y estar claramente relacionadas con el puesto de trabajo y con un desempeño superior en ese puesto. Hay que tener claro en qué comportamientos se traduce una competencia, si debe ser compartida por todos los trabajadores del negocio o si debe ser propia únicamente de puestos señalados. Saber qué conocimientos y habilidades se necesitarían para su realización para así finalmente establecer cuál sería un rendimiento distintivo de la misma de un rendimiento normal.  Maneras de ejercitar las competencias hay muchas, trabajarlas duro a diario en el centro de trabajo, reforzar conductas o aprendizajes desde casa sirviéndonos de los sucesos cotidianos o a asistir a seminarios o clases de entrenamiento de habilidades.

La implicación, la actitud o el compromiso que una persona manifieste en su trabajo no pasan (o al menos no deberían) desapercibidas ante quien las recompensa y es clave en muchas organizaciones para que el trabajador acabe optando a una posición de mayor responsabilidad o por lo menos, mantenga el puesto en momentos difíciles. Ahora habría que preguntarse ¿Tengo lo que hace falta?, ¿sé casi todo lo que hace falta tener? Para conseguir acceder a esa empresa o conseguir ese puesto tan ansiado, no pierdas de vista pues, lo que ello implica.

(Fuente: Wikicommons)

(Fuente: Wikicommons)

Es cierto, somos humanos, es posible que un desempeño comprometido, emprendedor y responsable para con la empresa y tus compañeros a veces sea eclipsado por otro tipo de habilidades extracurriculares, no recogidas en ningún sitio. Esto no es fácil y a veces puede desilusionarte descubrir que los avatares competitivos que mueven una compañía están asentados sobre políticas y comportamientos más propios del inquisitivo medievo que de una estructura que busque equidad y vanguardia en su sector.

En ese sentido, distinguido lector, en tu mano está ser más inteligente que todo eso, luchar por adaptarte a los posibles obstáculos y sesgos que puedan coexistir en la cultura de la empresa o a lo que ésta realmente espera de ti y en caso de no coincidir con esa filosofía, te animo luchar por una que sí lo haga. También te animo a añadir un comentario en la web, por favor comparte con nosotros cuando un buen desempeño en tu trabajo te ha servido para mejorar las condiciones en el mismo.

Sobre Francisco Jose de Juan

Psicólogo industrial y Máster por ESIC, por la Universidad de Sevilla y la Universidad de Maasricht sobre dirección de personas y desarrollo organizativo, además de Psicología del trabajo y las organizaciones. Dedicado al reclutamiento, selección y formación de profesionales. Actualmente trabaja para importantes firmas en una consultoría de Recursos Humanos.

1 Interacción

  1. 31/07/2015

    […] Habilidades a la carta: No olvides ojear el menú de competencias laborales […]

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