Locura y afecciones más comunes en la España del siglo XIX
¿Quieres publicar tu artículo en Psicomemorias y ayudarnos en nuestra misión de divulgar psicología?
¡Claro que quiero!

El diagnóstico de la locura

Este artículo constituye la segunda parte de la serie titulada: El abordaje de la locura en España. Dicha serie es una colaboración entre Mercedes García y Sara Molina.

“Si la gente nos oyera los pensamientos, pocos escaparíamos de estar encerrados por locos” (Jacinto Benavente).

Analizar la historia de la locura desde la medicina, la psicología y la psiquiatría genera una dificultad para el investigador: ¿dónde están los cuadros diagnósticos? ¿Por qué no se cita un esquema que los profesionales siguiesen para determinar los tipos de locura a los que se enfrentaban? Esta necesidad surge siempre que se analizan las raíces históricas en el abordaje de la enfermedad mental, por ello el trabajo de archivo y el estudio del contexto sociopolítico y cultural se hacen cruciales para proporcionar hipótesis más claras. En esta entrada, ofreceremos una aproximación a los tipos de afecciones más comunes en los casos de locura, su diagnóstico y las principales características de estos dementes. Para ello, intentaremos respetar la forma en la que se describían las afecciones y los términos que empleaban en España entre los siglos XVI y XVIII.

Salpêtrière

Salpêtrière (Armand Gautier, 1857)

La locura implicaba enfermedad y, por tanto, un desequilibrio en el organismo que provocaba un desorden en la persona. Dicho desequilibrio generaba la pérdida de la razón, alteración del pensamiento, fijar la atención en objetos determinados (una persona, un animal o una cosa) y presentar delirios. A pesar de que la locura no tenía una definición clara y delimitada, los médicos que atendían a estos afectados buscaban indicadores que reflejasen la alteración en el sujeto. Era muy importante comprobar si el paciente disimulaba o simulaba su afección, sobre todo en casos de delito, ya que los dementes podrían librarse de una condena por ser presos de su enfermedad.

Las demencias que más se hallaban entre la población alienada eran:

Afecciones del ánimo

Las más comunes eran la manía y la melancolía. Los sujetos maníacos se caracterizaban por estar siempre agitados, gritando y llorando; por otra parte, los melancólicos vivían en una constante tristeza y deliraban sobre el objeto que ocupaba su pensamiento.

Melancholia (Alexander Morison, 1892)

Melancholia (Alexander Morison, 1892)

Afecciones del ingenio

La estupidez era un tipo de afección, a la que también se le denominada como bobería o simpleza. A estos sujetos se les concebía como ineptos, limitados y que, en ocasiones, pueden estar inquietos y alborotados.

Afecciones de los nervios

En los casos de hipocondría la persona presentaba dificultades para respirar, palidez, temblores y agitación.

Afecciones de las pasiones

La histeria o histerismo sólo se produce en mujeres. Éstas pierden el habla, presentan rigidez, dificultades en la respiración y la enfermedad las dispone al erotismo.

Women under Hysteria (Bourneville and Régnard, 1876-1880)

Women under Hysteria (Bourneville and Régnard, 1876-1880)

Afecciones demoníacas

La influencia del Demonio en el hombre y la alteración consecuente de su cuerpo era una posibilidad, pero debía confirmarse con la presencia de un experto de la Iglesia y tras haber descartado las variables médicas pertinentes. Las principales señales demoníacas eran manifestar cosas futuras, mostrar una fuerza superior a la natural y hablar o comprender idiomas extraños.

Nightmare (Nikolaj A. Abirdgaard, 1800)

Nightmare (Nikolaj A. Abirdgaard, 1800)

El diagnóstico de la locura se establecía cuando una persona realizaba una serie de comportamientos, principalmente observables, que eran propios de los dementes como, por ejemplo, intentar suicidarse, dejar de comer, desnudarse, aguantar el dolor, realizar gestos extraños, etc. La heredabilidad de la locura y el temperamento estaban presentes en las ideas médicas, por lo que existían probabilidades de que unos padres dementes tuviesen hijos afectados.

Inn with drunken peasants (Adriaen Brouwer, 1625-1626)

Inn with drunken peasants (Adriaen Brouwer, 1625-1626)

Las mujeres eran más vulnerables y propensas a padecer locuras debido a su debilidad y a la gran influencia que tiene su imaginación. Además, se consideraba que el poder de su imaginación y la fijación u obsesión por objetos determinados podrían influir en el feto causando deformaciones e incluso provocar un aborto. Por otra parte, enfermedades incurables y permanentes como era el caso de la epilepsia, la sordomudez, la ceguera y la parálisis también eran a veces clasificadas como tipos de locura por desconocerse la etiología de la enfermedad.

Con el paso de los siglos, la precisión del diagnóstico ha ido aumentando considerablemente tanto con respecto a las causas de la locura como a sus manifestaciones. Así, por ejemplo, podríamos llegar a encontrar ya en el siglo XIX tipos de manías muy concretas y diversas: manía erótica, manía melancólica, manía concéntrica, manía somática, manía simple, manía aguda y manía crónica, entre otras.

Tenemos pruebas de que se realizaba un diagnóstico más o menos exhaustivo de la demencia, pero ¿se podía curar o tratar la locura? ¿Había diferentes tratamientos para cada enfermedad? ¿En qué se basaban? Seguiremos descubriendo los enigmas de la locura en las próximas entradas en Psicomemorias.

Sobre Mercedes García Pérez-Luna

Psicóloga habilitada sanitario, máster oficial en Estudios Avanzados en Cerebro y Conducta, máster en Terapias Contextuales (ACT, FAP y Mindfulness) y máster sobre intervención ABA en autismo y otros trastornos del desarrollo. Trabaja como terapeuta ABA desde 2016. Investigó en Historia de la Psicología, principalmente en el abordaje de la locura en España. Además, le interesa la psicología del aprendizaje y la aplicación del análisis de conducta en contextos clínicos y educativos.

7 Interacciones

  1. Marx-Power dice:

    Realmente interesante. Muy curioso lo de las afecciones demoníacas, la iglesia siempre tiene que poner su granito de arena para hacer las cosas más difíciles.

  2. Maria Salud Grisalvo dice:

    Es que ni se planteaban un abordaje terapeútico, se recluian. Los «locos» ya no tenía cura, por eso se le llama «perder la cabeza» y una vez perdida era irrecuperable. Es más en el XIX, con Freud ya trabajando con sus pacientes, el diagnóstico era como una losa, de por vida.

  3. Mercedes dice:

    Muchas gracias por vuestros comentarios Marx-Power y María Salud Grisalvo.
    Existen muchos indicios para pensar que se realizaban diversos tratamientos para mejorar o remediar la locura, aunque no debemos entenderlo como un abordaje terapéutico similar a los actuales. En nuestra próxima entrada mostraremos los principales tratamientos.

    Sara Molina y Mercedes García.

  1. 23/02/2015

    […] es uno de los trastornos clásicos en psicopatología, de los más comunes si tomamos como referencia el cine negro y de terror, pero […]

  2. 27/04/2015

    […] definición de locura y sus tratamientos dependen del contexto sociopolítico y cultural de cada época. Con el paso de […]

  3. 25/01/2016

    […] Anteriormente en Psicomemorias, os hemos hablado sobre cómo se entendía la locura, cuáles eran los trastornos más comunes y qué tratamientos se emplearon. En este último artículo de la serie de Historia de […]

  4. 02/10/2016

    […] persona no está delirando o sufre ningún problema de salud, ya sea mental o física, como delirios o alucinaciones, que explique las […]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Quizás también te guste...

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. Saber más

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar