Creatividad en la escuela - Psicomemorias
¿Quieres publicar tu artículo en Psicomemorias y ayudarnos en nuestra misión de divulgar psicología?
¡Claro que quiero!

Creatividad en la escuela

Los niños han comenzado la vuelta al cole con la maleta repleta de aventuras y experiencias vividas durante el verano. Y, ¿qué es lo primero que suelen hacer a su regreso al cole? Si le preguntásemos a cualquier niño o niña, nos respondería que la primera hora de clase la dedicaron a contar qué han hecho en verano, y que, posteriormente, empezaron a estrenar los nuevos libros de texto. Pero os preguntamos, ¿no creéis que se le podría sacar más provecho a todas esas experiencias vividas para empezar el curso motivando a los niños y fomentando su creatividad?

Pensamos que unos ingredientes básicos en todas las aulas deben ser imaginación, creatividad, motivación, y curiosidad, aunque seguramente se nos escapen muchos más. En este artículo nos centraremos principalmente en aclarar qué es exactamente eso de la creatividad y qué relación tiene con la educación, aunque, como algunos os podéis imaginar, todos estos ingredientes están muy relacionados entre sí.

1

La creatividad tiene que ser fomentada en las aulas

Para definir la creatividad, podríamos echar mano a la RAE y decir que es la “facultad de crear cosas” o la “capacidad de creación”. Se podría pensar que cuando hablamos de creatividad nos referimos a pintar en un folio con lápices de colores o hacer alguna manualidad con cartulinas. Efectivamente, eso es usar y fomentar la creatividad, pero no nos quedemos en lo elemental. Escribir una novela, inventar objetos que nos hagan la vida más fácil o investigar la cura de enfermedades llevan detrás una fuerte carga de creatividad para las personas que lo llevan a cabo.

La diferencia entre la imaginación y los otros términos antes mencionados es la siguiente: en palabras de Ken Robinson (2009) “la imaginación y la creatividad no son la misma cosa”, pues el autor considera que la imaginación es algo interior y que la creatividad es la imaginación aplicada. “Se puede ser imaginativo durante todo el día sin que nadie se dé cuenta, pero nunca dirías que una persona es creativa si nunca ha hecho nada. Para ser creativo tienes que hacer algo”.

2

La imaginación en la semilla de la creatividad

La motivación y la curiosidad son igual de importantes que la imaginación. Sin la primera, aquello que imaginamos puede no llegar a salir nunca de nuestras cabezas. Y sin curiosidad no podríamos plantearnos otros modos de hacer las cosas.

La creatividad no es algo exclusivamente del individuo, sino que se ve afectada tanto por las características personales y por las de su entorno. Y, cómo no, la escuela es un contexto donde los niños pasan al menos 13 años de sus vidas, por lo que tiene un papel muy importante en la creatividad de los jóvenes. Sin embargo, la creatividad no nos llueve del cielo y, aunque hay personas que tienen mayor facilidad para crear, debemos potenciar esta habilidad, y qué lugar más propicio para ello que el contexto escolar.

Desde el punto de vista psicológico, existen multitud de definiciones diferentes de creatividad. Sin embargo, todas están de acuerdo en que es un constructo en el que intervienen factores individuales y sociales. Pero no se queda ahí, ya que Sternberg y Lubart (1991) propusieron un modelo denominado Teoría de la Inversión, que analiza la creatividad como la confluencia de seis factores relacionados: aptitudes intelectuales, conocimientos, estilos de pensamiento, personalidad, motivación y contexto.

A raíz de este tipo de definiciones, surgieron multitud de tests y pruebas que trataban de evaluar el grado de creatividad de una persona mediante la realización de preguntas y ejercicios. Hasta la fecha, ninguno de esos tests demuestra tener una fiabilidad y una validez lo suficientemente altas como para poder evaluar correctamente el constructo creatividad.

En esta década de avances tecnológicos y cambios sociales, nuestros jóvenes sufren a veces una gran desconexión entre lo que ocurre dentro y fuera de las escuelas. Los jóvenes ven este lugar como un “espacio aparte”, y les parece mucho más divertido lo que viven fuera de las aulas, donde pueden estar en contacto con las nuevas tecnologías y con todo lo relacionado a sus propios intereses, preocupaciones y situaciones vitales, que lo que viven dentro de ellas. Una de las consecuencias visibles de ello es el fracaso escolar. Quizás porque nos preocupamos más de los resultados que del aprendizaje que se llevan los niños tras su paso por la escuela. Según César Bona (2015), “Las puertas de la escuela han de estar abiertas; no solo para que entren los niños, sino para que sus ideas salgan y transformen el mundo”.

Según José María Toro (2005): en las escuelas hay mucha más “cabeza” que “corazón”, mucha más “mente” que “cuerpo”, mucha más “ciencia” que “arte”, mucho más “trabajo” que “vida”, muchos más “ejercicios” que “experiencias” (…) mucha más pesadumbre y aburrimiento que alegría y entusiasmo.

Se fragua el cambio

A pesar de lo preocupante que puede parecer la situación, no todo va a ser negativo, pues cada vez más se apuesta por nuevas metodologías mucho más creativas y motivadoras, y en los últimos años se está generando una tendencia que trata de fomentar y potenciar la creatividad en las aulas.

3

Nuevos métodos de aprendizaje fomentan la creatividad

Quizás el ejemplo más conocido de estos maestros en nuestro país sea César Bona, quien, hace poco, fue el único candidato español a los Global Teacher Prize, los llamados “Nobel de la enseñanza”. El método de enseñanza de Bona se caracteriza por: tener en cuenta el contexto donde va a trabajar; partir de la base de que un maestro no lo sabe todo, sino que también él aprende de sus alumnos; conectar con el niño que llevamos dentro y ponernos en su pellejo; quitar la barrera de la timidez en sus aulas; favorecer la motivación a través de la implicación; y por último, hacer que los niños vayan a gusto a la escuela, de esta manera mantendrán despierta la curiosidad. En líneas generales, crear un nuevo concepto de escuela donde el alumnado tenga la oportunidad de aprender y enseñar entre todos, teniendo en cuenta sus opiniones.

Otro ejemplo de nuestro país es el sevillano Manuel Sánchez, quien ha hecho de la gamificación una parte imprescindible del día a día en su aula. Ha creado un juego de mesa llamado Monster Kit que, precisamente, fomenta la creatividad en los niños al tener que diseñar monstruos utilizando una serie de cartas. Además, es autor de la saga de novelas infantiles Las aventuras de Tueli, de la que se ha anunciado la próxima salida de un juego de rol orientado hacia los más pequeños.

Técnicas para mejorar la creatividad

A los niños y niñas les gusta jugar dentro del aula, trabajar en grupo, sentir que pueden enseñar a los demás…etc. Pero ¿qué se puede hacer en la escuela para mejorar la creatividad de nuestros alumnos? Algunas de las técnicas y recursos que se pueden utilizar son:

  • Show and tell: uno de los niños trae algo que quiera mostrar al resto de compañeros y les explica lo que es, tras lo que responderá las dudas que puedan tener los demás. Con esta técnica, los niños aprender a hacerse preguntas y a transmitir conocimientos de una forma distinta.
  • 4x4x4: es una técnica de generación de ideas y búsqueda de soluciones. Ante un problema propuesto, los niños deberán escribir de forma individual, cuatro soluciones que ellos creen las mejores. Seguidamente lo harán por parejas y debatirán hasta dejar 4 soluciones que pueden ser de las anteriores o totalmente nuevas. Luego, se repetirá el proceso en grupos de cuatro y finalmente debatirá el conjunto de la clase para elegir una solución.
  • Scamper: consiste en realizar una serie de preguntas cuando se tiene una solución a un problema. Las preguntas son las siguientes: ¿Sustituir?, ¿combinar?, ¿adaptar?, ¿modificar?, ¿utilizar para otros usos?, ¿eliminar o reducir al mínimo? y ¿reordenar o invertir?.

Estas son solo algunas técnicas que pueden usarse. Aparte, una de las conductas fundamentales para ayudar al desarrollo de la creatividad y de la imaginación es el juego. El juego es probablemente la mejor herramienta con la que los niños pueden usar su imaginación y ser creativos. Por ello, su inclusión en las aulas es imprescindible. Juegos como Monster Kit o Story Cubes son muy buenos para que los niños puedan fomentar esa faceta sin seguir unas instrucciones fijas para jugar.

Con esto, hemos querido hacer una pequeña aproximación al tratamiento de la creatividad en las aulas. Como habéis podido leer, aún queda mucho por hacer pero ya se ha empezado a cambiar. Esperamos que las futuras generaciones de niños sean mucho más creativas que las nuestras.

Para saber más…

Sobre Vanessa López Lemasurier

Pedagoga centrada en el ámbito educativo y Maestra de Educación Primaria, especialista en Lengua Inglesa (TEFL). Ha trabajado en diseño e implementación de talleres de formación en centros educativos. Posee amplia experiencia trabajando con niños, desempeñando labores de formación personalizada. Interesada en la educación creativa.

1 Interacción

  1. 14/11/2016

    […] Creatividad en la escuela […]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Quizás también te guste...

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. Saber más

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar