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El poder de la “imaginación” en el deporte

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Por Isabel Beasley Bohorquez

En el maravilloso mundo del deporte existen técnicas más allá de motivación o de la relajación. Hoy quiero presentaros una técnica que aunque es muy conocida en el mundo del deporte no lo es tanto de puertas para afuera. Me gustaría contaros sobre el poder que tiene nuestra imaginación, o, como muchos de los términos que podemos usar para referirnos formalmente a ella, imagen mental, visualización o imagery.

Esta técnica se usa para rememorar unas pautas, trasladarnos a un lugar en el que no estamos, haciendo unos movimientos que realmente no estamos realizando y meternos en nuestra piel o incluso en la piel de nuestros oponentes. Es muy sorprendente ver como la imagen mental nos lleva a superarnos a nosotros mismos, nuestra técnica, nuestros miedos e incluso a la recuperación de nuestro cuerpo.

Fuente: Flickr (7ty9)

Fuente: Flickr (7ty9)

Cuando hablamos de visualización no nos referimos a ese momento del fin de semana cuando  te relajas en el sofá y ves ese tipo de películas en la que una chica imponente y un muchacho de lo más atractivo bailan de una manera espectacular que te deja asombrado y con ganas de apuntarte a clases de baile, y en la que tu mente, de repente, se ha ido a otro lugar en el que tu llevas la misma ropa que esa chica ( y por supuesto a ti te queda mejor aun) y bailas igual de bien, repitiendo todos esos movimientos tan técnicos y perfectos que acabas de mirar y has copiado paso a paso en tu memoria y los vas recreando uno a uno. Cuando hablamos de visualización es algo más técnico, más real y que implica el verdadero esfuerzo de sentirte realmente allí y no sólo en calidad de ensueño, si no en tu piel, en tu olfato, sentir incluso el movimiento de tu cuerpo con el entorno.

La visualización o imagen mental, abarca, o mejor dicho, debería abarcar, la mayor cantidad de sentidos posibles; mientras más de ellos usemos más “real” parecerá y más vívida nuestra sensación. A la hora de visualizar no solo hay que tener en cuenta la implicación de nuestros sentidos sino también nuestras emociones y nuestros propósitos e intenciones.

Podemos tener inseguridad frente a una competición muy importante o no sentirnos cómodos en algún tipo de pista en concreto. La visualización de nosotros mismos realizando perfectamente los movimientos, en sincronía, realizando paso a paso en el orden correcto esa ejecución que a veces tanto nos cuesta, o estar en esa pista en la que has estado ya en otras ocasiones y no terminas de sintonizar con ella y sentirte a gusto y que mientras más veces estás allí peor te sale la jugada; es en este tipo de situaciones, como en otras muchas, es donde la imagen mental nos ayuda a superar nuestros miedos y ha sentirnos a gusto con nosotros mismo para realizar esa labor que tanto nos gusta y por la que hemos estado entrenando duramente todo este tiempo.

Una vez que sabemos qué es la visualización nos preguntamos qué es lo que normalmente visualizan los deportistas.

Varios investigadores, entre ellos Munroe y cols., 2000, relacionan la visualización con cuatro aspectos:

  • Perspectiva de la visualización: nos referimos a si esta es interna o externa. En la imagen mental interna, el atleta de visualiza a si mismo haciendo una tarea, mientras que en la externa el atleta de visualiza a si mismo desde la perspectiva de una tercera persona, por ejemplo:  Verte a ti mismo en un torneo, sentirte dentro de él es interno; ver a un oponente en un partido o verte a ti mismo realizando unos movimientos como lo haría un observador desde fuera, sería externo.
  • Imágenes de los alrededores: es muy lógico que para un deportista profesional el lugar de competición, los “alrededores” que conforman esa competición, como el estadio, la gente que te rodea y te mira, sea algo muy importante a la hora de tener en cuenta en la imagen mental ya que algunos de sus problemas de ansiedad y miedo pueden provenir del dónde se realiza y los juzgados que se pueden sentir por otros al no querer defraudarlos y sentir la presión de los demás.
  • Carácter o naturaleza de la visualización: las imágenes mentales usadas pueden ser de dos tipos, positiva y negativas. Las imágenes positivas son las que se intentan fomentar para que el atleta mejore, se sienta más seguro y relajado. Son muy usadas durante los entrenamientos y antes de las competiciones. Las imágenes negativas son aquellas que pueden generar alta ansiedad (no siempre es fácil trasladarnos a lugares que nos producen miedo por la carga de la responsabilidad de, por ejemplo,  hacer mal una jugada y que nuestro equipo pierda un mundial). No siempre la visualización desempeña el papel que buscamos, a veces este método puede llevar a los deportistas a sentirse demasiado confiados lo que puede llegar a suponerles una perdida de realismo de la situación; esto podría hacer que el atleta se desmoronase al ver que la situación se le escapa de las manos llevándole a una gran perdida de confianza.
  • Tipos de imágenes: al referirnos a los tipos de imágenes nos referimos a los sentidos implicados en ella. Como comentábamos anteriormente, la utilización de los sentidos es fundamental de ahí que nos centremos sobre todo en vista, en la cinestesia, audición, olfato y tacto. La visualizaciones cinestésicas y visuales son a las que se les ha dado mayor peso ya que son las más usadas aunque no se les puede restar importancia al resto de los sentidos, ya que son los encargados de hacer estas visualizaciones más vividas.

La cinestesia es la sensación que tiene una persona sobre su propio cuerpo, como el movimiento, peso, posición, etcétera. Obviamente esto es muy importante  para el atleta que esta visualizando ya que no sólo te ves a ti mismo sino que te sientes a ti mismo    realizando la acción. La cinestesia nos puede ayudar en la imagen mental a sentir como se contraen nuestros músculos al apretar con fuerza la raqueta; con el sentido de la vista observamos la bola que nos ha lanzado nuestro adversario y para la que ya estamos preparados. Con el sentido del táctil notamos las hendiduras y la suavidad que las rodea. Gracias a la audición como capaces de percibir en nuestra visualización el sonido que hace la pelota cuando la golpeamos con nuestra raqueta. Por último, el olfato nos hace sentir el olor de la tierra batida en la que nos sentimos tan cómodos entrenando.

Son varios los estudios que se han dedicado a la visualización, no sólo sobre cómo funciona o los diferentes usos que podemos darle, sino también sobre cómo la visualización interviene o, mejor dicho, interactúa con nuestro sistema nervioso.

Un ejemplo de esto nos lo muestra la teoría psiconeuromuscular propuesta por Carpenter (1984),  en la que nos propone que la actividad motora que nosotros realizamos tiene un patrón de actividad neuromuscular y que estos se activan durante la visualización.

Edman Jacobson (1931) fue el primer científico que realizó estudios comparando la actividad  muscular durante varias actividades en la que se usaban imagen mental. Concluyó que los movimientos producidos por la visualización producían un incremento de la actividad muscular de los músculos específicos del movimiento que se estaba imaginando realizar.

Suinn (1972,1976) realizó otro experimento con esquiadores en los que media la actividad eléctrica de los músculos de las piernas mientras se visualizaban en la pista esquiando. Esta investigación halló un incremento en la actividad muscular cuando los esquiadores se imaginaban en una pista más complicada que cuando lo hacían en una más sencilla, es decir, no sólo encontraron actividad muscular sino que además esta cambiaba durante las visualizaciones, dependiendo de la dificultad de la tarea real.

Fuente: Flickr

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Otros investigadores, entre ellos Harris y Robinson (1986), Marks e Isaac (1995), Murphy (2005), han demostrado con la utilización de técnicas como PET (las siglas en inglés de tomógrafía por emisión de positrones), RMf (resonancia magnética funcional) y EEG (electroencefalografía) de la activación de varias áreas cerebrales, como corteza premotora, corteza prefontral y  occipital, cuando el sujeto utiliza la visualización.

Para saber más…

  • Munroe, K., Giacobbi, P., Hall C., & Weinberg R. (2000). The 4 W’s of imagery use: Where, when, why and what. The Sport Psychologist, 14, 119-137.
  • Jabobson, E 1930. Electrical measurements of neuromuscular states during mental activities: Part 1. Imagination of movement involving skeletal muscle. American Journal of Phychology 91: 567-606.
  • Harris D.V., and W.J. Robinson. 1986. The effects of skill level on EMG activitiy during internal and external imagery. Journal of Sport Psychology 8: 105-111.

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1 Interacción

  1. 03/06/2016

    […] Encuentran indicios de que imaginarse haciendo deporte simula hacerlo […]

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