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Ciencias nuevas y problemas viejos: replicar o morir

¿A quién no le gusta una buena sorpresa o un descubrimiento tan revolucionario que cueste creer que sea cierto? A todos nos encantan los artículos que pululan por Internet con listas como “Los cinco hábitos que necesitas para conseguir un cuerpo diez” o “Los diez libros que tienes que leer para dejar de ser un cuñado” pero, aunque las sigas a pies juntillas, probablemente te acabarás encontrando que los michelines no abandonan el barco ni te conviertes automáticamente en catedrático de Ciencias Políticas. Pocas veces las cosas son tan contundentes como nos venden, y esto es también una tendencia que parece repuntar recientemente en ciencia, donde cada vez es más frecuente encontrar títulos rimbombantes y efectos llamativos que no resisten demasiado bien un segundo intento de demostrarlos.

Sobre los intentos de replicar experimentos en Psicología: Algunos experimentos en Psicología se han repetido hasta la saciedad y siempre arrojan resultados similares por lo que sabemos que los efectos que describen son muy robustos. Por desgracia, a veces parece que ésta es la excepción, y no la regla. (Fuente: Wellcome Images)

Algunos experimentos en Psicología se han repetido hasta la saciedad y siempre arrojan resultados similares por lo que sabemos que los efectos que describen son muy robustos. Por desgracia, a veces parece que ésta es la excepción, y no la regla. (Fuente: Wellcome Images)

Quizás a los más puestos en Psicología les suene una reciente polémica generada tras un intento de repetir algunos experimentos clásicos de nuestra ciencia, con un éxito muy bajo. Estos intentos de repetición (o replicación, como se le denomina en la jerga científica) son uno de los mecanismos más importantes que tiene la ciencia para comprobar si los resultados de investigación son realmente válidos. Fundamentalmente, consiste en que un grupo de científicos, distinto al que realizó un determinado estudio, intente repetirlo para ver si encuentran los mismos resultados que encontró el primer grupo. Es el caso de la ya famosa Open Science Collaboration, la iniciativa internacional con cientos de investigadores que intentó repetir 100 experimentos famosos de Psicología. El resultado de esta colaboración masiva de científicos de todo el planeta encontró resultados muy poco alentadores: solo en un tercio de los intentos de replicación se consiguieron los mismos resultados.

Esto ha vuelto a poner el foco de la duda sobre la Psicología, a pesar de que investigaciones de otras disciplinas como biología o medicina podrían incluso tener un índice de replicación aún más bajo. Sin embargo, no todo el monte es orégano y resulta que muchos de los intentos de replicaciones también recibieron críticas por haber cometido iguales o incluso mayores errores metodológicos que los sometidos a examen. Según parece, en algunos estudios de replicación no se mantuvieron las mismas características de los sujetos experimentales o incluso de las poblaciones de referencia. Por ejemplo, un estudio original sobre los prejuicios hacia los afroamericanos en EEUU se intentó replicar en Italia, donde tales prejuicios simplemente no existen. Un desaguisado importante pero, por suerte, podemos rescatar grandes cosas de ello.

El papel de un psicólogo o psicóloga responsable será siempre el de bajar los humos a las personas que vienen esgrimiendo esta clase de “estudios milagro” –por llamarlos de alguna forma– o, como mínimo, arquear la ceja con incredulidad y acudir a la metodología de la investigación en cuestión en busca de irregularidades. Por ello, es normal que mucha gente, dentro y fuera de la profesión, nos considere aguafiestas pero, ¿cómo podríamos defender que la Psicología es una ciencia si no la ponemos a prueba de vez en cuando?

Sobre los intentos de replicar experimentos en Psicología: Algunos de los hitos clásicos de la Historia de la Psicología han tenido que ser muy matizados con posterioridad, y sin embargo aún hoy se siguen enseñando en las facultades de toda España. (Fuente: Flickr Eric E Castro)

Algunos de los hitos clásicos de la Historia de la Psicología han tenido que ser muy matizados con posterioridad, y sin embargo aún hoy se siguen enseñando en las facultades de toda España. (Fuente: Flickr Eric E Castro)

Desde Psicomemorias, como especialistas en aguar la fiesta a la pseudociencia, iniciamos una serie de artículos para rebatir algunos de estos descubrimientos que compañeros de nuestra profesión realizaron en el pasado y se han dado por buenos durante años sin haberse sometido a las pruebas necesarias. En los próximos meses publicaremos una serie de artículos para revisar y desbancar algunas ideas ya clásicas de la Psicología, que fueron aceptadas en su momento más por lo sorprendente que por su rigurosidad. Sujétense a la pantalla que vienen curvas.

  • Del “postureo” al poder

Hay quien dice que hay que echarle cara a la vida y que, si te sientes inseguro, lo mejor es aparentar confianza. Incluso hay quien piensa que hacer esto puede modificar nuestras hormonas y nuestra química cerebral, y que estos cambios harían que nos sintiéramos realmente más seguros de nosotros mismos. Al menos esto es lo que defiende un estudio que se hizo famoso en 2010. ¿Es acaso suficiente con “poner nuestros brazos en jarra” para sentirnos un Superman o una Wonder Woman? Pincha aquí para descubrirlo.

  • ¿Sonreír para ser feliz?

Cuando estamos contentos tendemos a sonreír pero, ¿funciona también a la inversa? ¿Sonreír nos hace estar más contentos aunque no lo estuviéramos antes? Y no solo sonreír, ¿tienen un efecto las expresiones de nuestra cara en nuestro estado emocional? Muchos psicólogos y psicólogas piensan que sí, pero ¿de verdad tenemos evidencia sólida que apoye esto? Pincha aquí para saber si es cierto o no.

  • Cuando la paciencia se agota, ¿qué pasa con el autocontrol?

El autocontrol es a menudo considerado como una especie de recipiente que se va llenando y llenando cuando evitamos hacer cosas de las que sabemos que nos arrepentiremos y, al final, siempre hay una gota que colma el vaso, y perdemos la disciplina. Una teoría muy influyente en psicología dice que nuestra buena voluntad tiene un límite pero, ¿qué es verdaderamente el autocontrol? ¿Es algo finito o todo este tiempo nos han dado pie con bola? Próximamente…

  • Y más que añadiremos poco a poco…

 

Para saber más…

Poniendo en contexto la replicabilidad de la psicología”. Si quieres saber más sobre algunas de las posibles causas por las que pueden haber fallado los intentos de replicación en Psicología, Miguel Ángel Vadillo (@mavadillo) analiza este tema más en profundidad en este post en su blog De Mente.

Investigar en Psicología es como deshojar la margarita”. En realidad, la crisis de replicabilidad no es la enfermedad, sino un síntoma de algo mayor. En este artículo del blog Rasgo Latente, Juan Ramón Barrada (@unnombrealazar) detalla algunos de los factores que ponen en riesgo los métodos de investigación. Si te has quedado con ganas de saber más sobre por qué a veces los experimentos en Psicología no son de fiar, no puedes perderte este post.

Is Most Published Research Wrong?” En este vídeo (en inglés, con subtítulos en español disponibles) del canal Veritasium, Derek Muller (@veritasium) ofrece una explicación muy amena y pedagógica sobre los problemas estadísticos a los que se enfrentan los científicos en su día a día con un curioso ejemplo: ¿podemos las personas percibir el futuro? De acuerdo con un artículo científico, sí.

Sobre Daniel Alcalá López

Psicólogo, Máster Oficial en Fisiología y Neurociencia y estudiante de doctorado por la Universidad Técnica de Aquisgrán (RWTH Aachen, Alemania). Anteriormente en París (Francia), colaborando con el grupo PARIETAL en el NeuroSpin, un centro de investigación en neuroimagen centrado en el modelado de la estructura, función y conectividad cerebral. Su investigación se centra en el uso de herramientas de aprendizaje automático (machine learning) para explorar la conectividad cerebral asociada al procesamiento de la información social y afectiva.

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