Aprendizaje y Memoria: Un caso para recordar - Psicomemorias
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Aprendizaje y Memoria: Un caso para recordar

Una de las principales metas de la neurociencia es entender cómo se produce el aprendizaje. Cada segundo de nuestra vida está repleto de información, pero no toda es importante. Algunas de las cosas que nos ocurren dejan una huella más o menos profunda en nosotros, pero otras pasan sin pena ni gloria. Por ello, un volumen considerable de la literatura científica se ha centrado en cómo se modifican los circuitos cerebrales como resultado de la experiencia.

El aprendizaje ha sido tradicionalmente uno de los objetos de estudio clásicos de la psicología, pudiendo encontrar aproximaciones desde puntos de vista muy distintos. Una de las perspectivas que abordó este tema fue la neuropsicología, gracias a la aparición de casos clínicos como el de Henry Molaison. En el año 1953, cuando este famoso paciente tenía tan sólo 27 años, se produjo un curioso fenómeno. Lo que parecía ser un procedimiento quirúrgico normal, marcó un antes y un después en la carrera del doctor William B. Scoville y en la historia de la neurociencia.

La neuropsicología ha podido estudiar la memoria y el aprendizaje gracias a pacientes con daño cerebral.

La neuropsicología ha podido estudiar la memoria y el aprendizaje gracias a pacientes con daño cerebral.

¿Remedio o enfermedad?

Conocido en la literatura científica como paciente H.M., este hombre sufrió desde su infancia fuertes ataques epilépticos. De forma progresiva, las crisis fueron haciéndose más incapacitantes, afectando no sólo a su salud sino también a su ámbito social y educativo. Ya de adulto, la epilepsia afectaba a su habilidad para trabajar y funcionar de forma independiente. Dado que los fármacos no parecían tener efecto alguno en su enfermedad, en 1953 se sometió a una operación experimental con intención de disminuir el impacto de las crisis en su calidad de vida.

El procedimiento consistió en eliminar la parte de su cerebro cuyo mal funcionamiento estaba provocando la epilepsia. Y en este sentido, la cirugía fue un éxito. Las crisis se redujeron notablemente, pero algo más ocurrió.

A partir de ese momento, H. M. había quedado atrapado en el presente, encerrado en un callejón sin salida en el que no podía avanzar. Era absolutamente incapaz de recordar los acontecimientos que ocurrían después del procedimiento quirúrgico. Cada día al despertar, se preparaba para vivir un día lleno de novedades. Porque aunque las personas con las que se cruzara, sus conversaciones y sus rutinas fueran las mismas, para él eran experiencias únicas, pues nunca recordaría la cara de su nuevo médico, ni la conversación que tuvo con él apenas minutos después.

Su incapacidad para recordar lo que acababa de pasar hacía posible que H. M. se llevara años resolviendo el mismo puzle una y otra vez, o leyera día tras día el mismo periódico sin que las noticias le resultaran familiares. Pronto suscitó el interés de los investigadores, pues el suyo era el primer caso descrito de lo que hoy conocemos como amnesia anterógrada pura.

¿Memoria o memorias?

Una de las numerosas pruebas neuropsicológicas por las que pasó este paciente fue la llamada tarea de dibujo en espejo. Consiste básicamente en dibujar una estrella sin verla directamente, sino a través de su reflejo en un espejo. No hace falta más que imaginar lo difícil que resulta dibujar algo teniendo en cuenta que la izquierda es la derecha, y arriba es abajo. Lo que los investigadores encontraron resultó enormemente sorprendente. Al igual que los sujetos normales, ¡H. M. era capaz de mejorar a medida que repetía la tarea! Resultó que este tipo de aprendizaje motor no era ningún misterio para el paciente, aunque para él cada vez que hacía la prueba era la primera, y era necesario explicarle cómo se hacía. «Un día, después de muchos de estos ensayos, me dijo: ¡eh, esto era más fácil de lo que pensaba!», comentaba la doctora Milner, la psicóloga que le evaluaba.

La memoria procedimental es la que nos permite montar en bici, hacer deporte o conducir, sin apenas tener que pensar en ello.

La memoria procedimental es la que nos permite montar en bici, hacer deporte o conducir, sin apenas tener que pensar en ello.

Este descubrimiento respondió de forma contundente a dos grandes cuestiones. ¿Son aprendizaje y memoria la misma cosa? Resulta evidente que no, pues Molaison fue capaz de aprender nuevas habilidades, como la del dibujo en el espejo. ¿Existe tan sólo “una” memoria? Gracias a casos como éste sabemos que no, la memoria no es única, sino que podemos hablar en plural de “memorias” –o para ser más correctos, sistemas de memoria–. Así, hoy en día nos referimos a la memoria declarativa (o explícita) cuando nos valemos de palabras, imágenes o sonidos para formar los hechos y eventos que podemos recordar conscientemente, y a la memoria procedimental (o implícita) a la que se acumula como resultado de nuestras acciones, en forma de hábitos y destrezas.

Este caso resultó fundamental para el desarrollo de teorías que explicaran el funcionamiento de la memoria y su base cerebral, así como para el desarrollo de la neurociencia cognitiva como disciplina. Gracias a estudios neuropsicológicos como éste, en los que un paciente presenta una lesión en alguna zona de su cerebro, se ha podido comprobar que no existe una única memoria, y que la memoria y el aprendizaje, si bien están estrechamente relacionados, son procesos distintos e independientes. Así, en la actualidad se habla de sistemas múltiples de aprendizaje y memoria.

¿Qué entendemos hoy por memoria?

Hasta mediados del siglo XX, cuando apareció el caso de H. M. y otros similares, se pensaba que la memoria no podía ser localizada en una región de nuestro cerebro. Debido al estudio de personas con lesiones cerebrales se sabía que se podía perder, por ejemplo, la información visual, la auditiva, o la referente al lenguaje. Sin embargo, en Molaison se vio un deterioro global, es decir, no se afecta sólo el lenguaje, o sólo la información visual, sino que la pérdida de memoria abarca todas las modalidades. ¿Cómo pudo una lesión tan localizada afectar tan profundamente al funcionamiento general de la memoria?

Actualmente sabemos que el aprendizaje y la memoria, no solo no son lo mismo, sino que son sistemas múltiples que implican muchas y diversas zonas cerebrales.

Actualmente sabemos que el aprendizaje y la memoria, no solo no son lo mismo, sino que son sistemas múltiples que implican muchas y diversas zonas cerebrales.

Como se ha comentado, no es lo mismo describir hechos que ocurrieron en el pasado, o reconocer a un personaje famoso y relacionarlo con su historia –memoria declarativa– que montar en bicicleta o hacer uso de nuestra lengua materna –memoria procedimental–. Los más de 100 estudios científicos por los que pasó H. M. mostraron claramente que el daño provocado por la cirugía se limitaba a la memoria declarativa, y no a la procedimental. Esta disociación entre ambos sistemas de memoria es la clave que nos hace entender que ésta no es un concepto único, sino que implica distintos procesos con base en diferentes regiones de nuestro cerebro (próximamente, entraremos más en detalle sobre esta cuestión en otra entrada).

Cada vez que surgen casos como el de H. M. la ciencia psicológica da un paso de gigante hacia el descubrimiento de cómo funciona nuestro cerebro, de cómo produce nuestra conducta y de cómo surgen los problemas que a veces nos afectan.

Sobre Daniel Alcalá López

Psicólogo, Máster Oficial en Fisiología y Neurociencia y estudiante de doctorado por la Universidad Técnica de Aquisgrán (RWTH Aachen, Alemania). Anteriormente en París (Francia), colaborando con el grupo PARIETAL en el NeuroSpin, un centro de investigación en neuroimagen centrado en el modelado de la estructura, función y conectividad cerebral. Su investigación se centra en el uso de herramientas de aprendizaje automático (machine learning) para explorar la conectividad cerebral asociada al procesamiento de la información social y afectiva.

6 Interacciones

  1. 01/09/2014

    […] las primeras fases de la enfermedad, las personas con EA no presentan alteraciones en la memoria procedimental por lo que son capaces de seguir con sus rutinas diarias. Sin embargo, este tipo de memoria […]

  2. 03/11/2014

    […] éstas se movían libremente. Esta estructura del cerebro tiene un papel fundamental en la memoria (es la región que extirparon al paciente H. M.). Lo que este neurocientífico descubrió es que existen células con la capacidad de activarse […]

  3. 22/12/2014

    […] La explicación de este fenómeno tiene que ver con el hipocampo, una estructura de nuestro cerebro clave para la memoria, y la corteza cerebral, la encargada de procesar e integrar la información que nos llega a través […]

  4. 19/01/2015

    […] las emociones en nuestro cerebro es complejo e implica muchas más estructuras clave como el hipocampo, la corteza prefrontal o la región anterior de la corteza cingulada. No obstante, la amígdala se […]

  5. 25/05/2015

    […] En caso contrario, olvidaríamos las cosas al poco tiempo, pues para retener las cosas en la memoria a largo plazo necesitamos que los cambios sean más resistentes a las interferencias y al olvido. En esta […]

  6. 07/09/2015

    […] llaman en la película) facilitan la formación de nuevas conexiones (sinapsis) en las neuronas del hipocampo, favoreciendo así la consolidación de los nuevos […]

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