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Anorexia y Bulimia. “Amigas perfectas” en las redes

Laura tiene 15 años, la mayor de tres hermanas. Cuando llega a su casa de las afueras al salir del instituto, la mesa ya está puesta y la comida servida. Aparentemente tiene una vida idílica, la familia pasa sus vacaciones en una casa alquilada en la playa y durante el curso va a clases de idiomas y practica atletismo. No obstante, cuando se sienta a la mesa no puede evitar la necesidad de coger el móvil y teclear “Princesas” en busca de ayuda: “La fuerza no proviene de la capacidad física, sino de la voluntad indomable”. Respira algo aliviada. Sus padres están orgullosos, sus notas son envidiables y la están considerando para competiciones a nivel autonómico. Pero no será difícil que este mundo se rompa. Sus amigos hablan de ella como alguien madura, responsable y perfeccionista, lo cual puede volverse en su contra si sus miedos y preocupaciones más ocultas la devoran. Hay un lugar, en Internet, donde Laura se siente a salvo… Nada más lejos de la realidad.

Para todos, la alimentación no sólo es una cuestión nutricional, sino también psicológica y social. Si nos paramos a pensar en alimentación, podemos imaginarnos solos, con amigos, familia… escenas agradables y otras quizás más incómodas (como aquella cena con los suegros en la que no sabías cómo acabarte el plato sin explotar). Muy unida a la alimentación en nuestro día a día se encuentra el ejercicio físico. Vivimos en un mundo bombardeado por consejos nutricionales (a menudo contradictorios) y deportivos que combinados nos llevarán a una vida sana. Asimismo, puede que muchos de vosotros haya estado a dieta alguna vez o es probable que lo estéis ahora mismo. Ya están por todas partes esos modelos en bañador luciendo tipo. Eso implica comer poco o comer cosas que no son del todo muy placenteras, así como prescindir de golosos alimentos o restringir comida que sólo de verla u olerla ya comeríais toneladas.

Los Trastornos Alimenticios afectan globalmente a la persona en todas las esferas de su vida (Google Imágenes)

Los Trastornos Alimenticios afectan globalmente a la persona en todas las esferas de su vida (Google Imágenes)

Esas sensaciones y comportamientos pueden ser habituales, normales e incluso recomendables por un profesional de la nutrición si nuestros hábitos de vida no han sido muy saludables durante un tiempo. No obstante, hay personas para las cuales los atracones de comida, las restricciones, las dietas imposibles, el ejercicio físico, e incluso los vómitos, se convierten en algo incontrolable que rige sus vidas.

Un problema global, un problema social

La anorexia y la bulimia nerviosa, así como los Trastornos de la Conducta Alimentaria No Específicados (TCANE) son actualmente un problema para miles de personas en el mundo. En nuestro país concretamente las cifras rondan entre el 5-6% en mujeres entre 12 y 21 años, siendo menor en varones. Además, se trata de los trastornos psicológicos con mayor índice de mortalidad, alcanzando entre un 5-8% de ratio, incluyendo la causa autolítica. A pesar de los datos, es un problema que afecta a todos los rangos de edad y a ambos géneros, comenzando en la preadolescencia cada vez con más frecuencia.

Los trastornos de la conducta alimentaria, que bajo este generalismo se hará referencia a anorexia, bulimia y TCANE en este artículo aunque no son los únicos, son algo más que un deseo de adelgazar. Así, a continuación se expone un vídeo ilustrativo que explica en resumen las características principales de los Trastornos de la Conducta Alimentaria.

 

“Ya ha sonado el despertador… comienza la lucha. Hoy toca comida familiar… tendré que ver cómo me las apaño para no vomitarles encima cuando empiecen a engullir todas esas porquerías que se meten a la boca… que asco. Es que no entiendo cómo pueden hacer eso sin darse cuenta de toda la grasa de la que luego no podrán desprenderse… Así es normal que estén como focas. He pensado que me tomaré algún laxante así no tendré que pelearme tanto con ellos, algo tendré que comer para que se callen, aunque sea su asquerosa ensalada que ponen de entrante. En estas últimas semanas no he podido salir a correr todo lo que debería con estos malditos exámenes encima… Así no llegaré a la marca de esta semana, tengo que tomármelo más en serio”.

Es importante destacar la importancia que tiene la imagen para ellos, ya que acaban restringiendo lo que son y lo que valen a esa esfera de su vida. Sus estudios, trabajo, amigos o familia carecen de sentido y valor, así como sus logros, capacidades o actitudes que no estén relacionadas con la comida y el cuerpo.

Consecuencias que matan

Las consecuencias de este problema acaban afectando a todas las áreas de su vida y a todos los aspectos de ellos mismos. Existen múltiples consecuencias a nivel físico como alteraciones en la menstruación, frío intenso en manos y pies, debilidad muscular, caída del cabello, problemas gastrointestinales o alteraciones hormonales y óseas, así como disminución del deseo sexual. A nivel psicológico provoca desgana o abatimiento, sentimientos depresivos, ansiedad, irritabilidad, rituales obsesivos, dificultades para concentrarse, baja autoestima o trastornos del sueño. Todo esto influye en las relaciones sociales, que se vuelven conflictivas y escasas, dándose a menudo aislamiento social. Por encima de todas estas consecuencias, que son objetivamente observables, hay un sufrimiento y malestar subjetivo que acarrea un lastre en la vida de estas personas, las cuales pueden acabar viéndose dominadas por esta problemática, llegando a darse pensamientos y actos autolesivos.

La preocupación por el peso y la imagen corporal se vuelven un eje central en sus vidas (Google Imágenes)

La preocupación por el peso y la imagen corporal se vuelven un eje central en sus vidas (Google Imágenes)

“El examen de mates no ha salido como esperaba… este maldito sueño y cansancio no me deja concentrarme, y encima todos esos idiotas en clase riéndose de mí diciéndome lo delgada de estoy, ya fliparán cuando consiga perder los kilos que me faltan, aun soy una gorda asquerosa que no va a conseguir nada así. Tengo que salir a correr… noto cada día más flojas mis piernas… y dejar de comer las mierdas que pone mi madre… No sé qué decirle hoy, tengo que buscar una buena, ya empieza a sospechar, me mira raro, sabe que no tengo la regla desde hace unos meses y que no estoy embarazada…estoy harta de discutir con ellos, no entienden nada. Ya ni siquiera Marta me entiende, le voy a escribir para decirle que no voy a salir esta noche con las chicas… me ponen de los nervios con sus tonterías”.

Es obvio, leyendo esto, que no es un tema simple y mucho menos fácil de gestionar, no es “sencillamente” querer estar delgado o verse atractivo en base a la imagen social. Este problema afecta globalmente a una persona, que cae en una espiral autodestructiva, poco a poco va adentrándose en un mundo del que luego es muy complejo salir. Así su familia y amigos que no saben cómo ayudar, y mucho menos, cómo acercarse sin ser echado a patadas o ignorado en sus consejos. Las personas con trastornos de la conducta alimentaria tienen una poderosa sensación de incomprensión por su entorno, las cuales “sólo quieren verlas fracasar en su lucha contra la perfección” o “no entienden que estoy aquí por decisión propia”.

“Si desistes nunca podrás ser una princesa”

En el lado opuesto del camino de los familiares y amigos hay un inmenso lugar donde estas personas se sienten acogidas, comprendidas, respetadas y ayudadas. Ese lugar es Internet, son los blogs y páginas web proanorexia y probulimia que plagan ese universo de consejos y dietas. Hay miles de páginas en las que muchas personas comparten su propio “estilo de vida”, sus inquietudes y preocupaciones, así como sus logros y progresos. En ellas se pueden encontrar “verdaderos” expertos en esto de no engordar ni un gramo, recurriendo a técnicas muy peligrosas para la salud.

Para las personas con anorexia y bulimia se vuelve una necesidad la aceptación y valoración de los demás por su físico; por ello, estas páginas se convierten en un punto de apoyo fundamental, en las que otras personas que sienten y piensan como ellas les muestran una empatía asombrosa con sus perspectivas y principios. La consideración del trastorno no como tal, sino como un “estilo de vida” elegido es el eje principal de los chats y las conversaciones. Asimismo, comparten entre ellas dietas y trucos con los que conseguir esos retos inalcanzables de pérdida de peso y control. Es relevante el miedo a la pérdida de dicho control de sí mismas y su alimentación, siendo estas webs una forma de reforzamiento de su fuerza de voluntad y de la lucha que creen librar contra la báscula. Existe una elevada distorsión de la realidad de su imagen, pudiendo llegar a tener pensamientos extremistas como “si me como esta pieza de carne engordaré 2 kilos y ya no podré recuperarme de ello” o “si no soy capaz de no comer esto, cómo voy a conseguir nada en la vida”.

En los trastornos de la conducta alimentaria los pensamientos y las conversaciones sobre comida y métodos para mantenerse en ese bajo índice de masa corporal (IMC) se vuelve una obsesión. Ésta se ve aliviada en un lugar donde todas las personas que lo integran quieren hablar de ello, en contraposición a sus familiares y amigos que pueden estar intentando desviar sus pensamientos y aspiraciones a otras parcelas de sus vidas. De esta manera, también pueden encontrarse en estas plataformas trucos y actitudes que ayuden a mentir y despistar a esas personas que bajo su prisma intentan alejarlas de sus objetivos, provocándose así también aislamiento social para evitar críticas y conflictos.

Los Trastornos de la Conducta Alimentaria tienen un buen pronóstico con las intervenciones adecuadas (Google Imágenes)

Los Trastornos de la Conducta Alimentaria tienen un buen pronóstico con las intervenciones adecuadas (Google Imágenes)

Además de estos contenidos, en estas webs se potencian las conocidas “carreras”. Son retos alimenticios que se deben cumplir en un periodo de tiempo concreto y que alguna usuaria lanza a las demás para hacerlo juntas y compartir la dificultad que ello acarrea para su bienestar. Son conscientes y comparten las consecuencias físicas que estas carreras les traen, como mareos, fatiga, desgana o tentación de ingerir alimentos. No obstante, consideran que es un esfuerzo que merece la pena llevar a cabo por un objetivo mayor, reforzándose entre ellas. Así, en estas páginas se pueden encontrar apartados en los que hay listas de frases motivadoras (que realmente se vuelven autodestructivas) que deben grabar en sus pensamientos para no desistir en la búsqueda de la perfección y convertirse en “princesas”, como ellas se autodenominan. Si eso no fuese suficiente motivación, para momentos de dudas también cuentan con apartados donde hay imágenes de “modelos” a seguir, personas famosas (o no) a las que quieren llegar a parecerse en su delgadez. Se aconsejan cosas como “mírales y busca las 7 diferencias entre tu cuerpo y el suyo, si desistes nunca podrás ser perfecta”.

“Hoy estoy contenta, me he subido a la báscula… 42.087 kg… No está mal… Aun me queda mucho, pero voy bien encaminada. He estado un rato en el foro de las chicas y creo que me voy a unir a Princess35 en la carrera, la empieza el lunes y después de un fin de semana con mis padres en la playa no me va a quedar más remedio si no quiero echar a perder todo lo que he conseguido. Quizás tras esa semana pueda ya enviarles una foto por el foro, seguro que estarán super orgullosas de mí, aunque seguro que me mienten y me dicen que ya he llegado a mi logro… no puedo… tengo que dejar un par de kilos más de margen por si acaso… se acerca el verano… Necesito conseguir Internet en la casa de la playa, sin contar con ellas no voy a poder soportar la presión, caeré en tentaciones de focas. A ver cómo me las apaño, diré que lo necesito para estudiar, colará, total… seguro que al final caen Mates y Sociales para septiembre y mis padres se pondrán insoportables. ¡No entienden nada! Cuando consiga ser como yo deseo ya entenderán que para conseguir metas hay que hacer esfuerzos… Menos mal que las tengo a ellas para recordarme estas cosas”.

Estas páginas son fuente de una seria preocupación por parte de una gran cantidad de personas en nuestro país. Así, fue a través de una madre, desde Change.org, que se desarrolló en 2014 una campaña de recogida de firmas que ya ronda las 280.000 en la que se pide una regularización por parte del Gobierno para la prohibición y clausura de este tipo de páginas. Esta recogida de firmas defiende que por encima de la libertad de expresión está la salud de las personas y la no potenciación de estos trastornos, siendo un peligro para miles de jóvenes.

“Sólo” un factor más

Estas páginas web son “actuales”, han llegado a nuestras vidas hace relativamente poco, son un factor más que afecta intensamente a jóvenes y adultos de todas las clases sociales y género. Es un punto más a valorar y a estudiar. No obstante, los problemas acarreados por la imagen y el físico se remontan muchas décadas atrás y, lejos de solucionar esto, a pesar de la lucha de muchos por ellos mismos y por otros, se sigue haciendo la “vista gorda” a un problema de todos. Todos somos seres humanos con sueños, aspiraciones y placeres que no deben verse restringidos por nuestra apariencia y atentar contra nuestra salud física, psicológica y social. Hay que empezar a fomentar el valor de las personas más allá de su físico o la talla de su pantalón. Es una responsabilidad que comienza en uno mismo, sigue en familiares y amigos, ampliando el círculo a una sociedad que tras esa barrera protectora de la masa induce al sufrimiento y el dolor de millones de personas en el mundo en búsqueda de una perfección irreal e inventada.

Para saber más…

  • Feacab.org: Federación Española de Asociaciones de Ayuda y Lucha contra la Anorexia y la Bulimia.
  • Adaner.org: Asociación en defensa de la Atención a la Anorexia Nerviosa y Bulimia.
  • Asociación Protégeles. Seguridad y protección infantil.
  • Tú eres más que una imagen.
  • “Cuando comer es un infierno. Confesiones de una bulímica” Espido Freire. Novela autobiográfica.

 

Sobre Marga García Fernández

Psicóloga Sanitaria con experiencia en evaluación e intervención psicológica en la Unidad de Psicología Clínica del Hospital Virgen Macarena y la unidad de Salud Mental Comunitaria del Hospital Virgen de Valme. Ha colaborado en la Asociación de Padres y Familiares de Personas con Trastornos Mentales Graves (ASAENES) y se ha formado como experta en trastornos de la conducta alimentaria y obesidad. En la actualidad forma parte del GIPED como Psicóloga de emergencia además de ejercer la Psicología sanitaria como profesional independiente en Sevilla.

3 Interacciones

  1. No hay que olvidarnos que un tratamiento efectivo contra estos trastornos o condiciones graves de la conducta alimentaria, deben trabajarse de manera transdisciplinaria de lo contrario es difícil obtener buenos resultados, al contrario la situación puede seguir avanzando cada vez más.

    • Marga García Fernández dice:

      Por supuesto, ante este tipo de problemáticas lo que más beneficia a la persona implicada es una intervención multidisciplinar, en la que los profesionales trabajen comunicados y en equipo para una mayor eficacia. Muchas gracias por tu comentario y lectura!

  1. 24/06/2016

    […] Anorexia y Bulimia. "Amigas perfectas" en las redes […]

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