Hablemos de la depresión: cómo tratarla - Psicomemorias
¿Quieres publicar tu artículo en Psicomemorias y ayudarnos en nuestra misión de divulgar psicología?
¡Claro que quiero!

Hablemos de la depresión: cómo tratarla

En la primera parte de esta entrada especial por el Día Mundial de la Salud hemos hecho un repaso sobre lo que es y lo que no es depresión. Pero dejando a un lado la teoría… ¿Qué pasa si crees tener depresión, o si sospechas que tu pareja, alguien de tu familia o un amigo puede tenerla? ¿A quién acudes pidiendo auxilio? Existen distintos profesionales implicados en el campo de la depresión, y es importante elegir un buen profesional para esta misión.

Si acudes a tu médico de cabecera, la opción de tratamiento más habitual es el uso de fármacos antidepresivos. También puedes pedir a tu médico que te derive a un especialista, en cuyo caso verás primero a un psiquiatra, y quizá éste te derive al psicólogo. Sin embargo, este proceso se puede alargar durante meses y meses. Otra opción es buscar tú mismo un psicólogo privado, ya que el sistema público de salud apenas cuenta con este tipo de profesionales de la salud mental.

El psicólogo es quien ha de elegir el tratamiento que mejor se adapta a la problemática que se presenta, y diferentes psicólogos ofrecen diferentes intervenciones. Por ello es bueno conocer los tratamientos más eficaces y que mayor respaldo tienen para ayudar a cambiar la situación. Con estos conocimientos puedes informarte de qué tipo de tratamiento va a llevar a cabo el psicólogo que vas a ir a ver, si es que ya has escogido uno. Estás en tu derecho de saber qué pautas y técnicas vas a llevar a cabo y sentirte libre de ver a otro profesional que lleve a cabo una intervención más válida y respaldada científicamente.

A continuación te dejamos una lista de tratamientos psicológicos agrupados en función de la cantidad de evidencia que tenemos sobre su eficacia (si funcionan o no). Es decir, primero revisaremos aquellas terapias sobre las que se ha investigado más, y después sobre las que existen pocas investigaciones respecto a lo bien o mal que funcionan. Por tanto, aquellas terapias (o supuestas terapias) que no mencionemos aquí son las que no han demostrado aún ningún tipo de valor a la hora de tratar la depresión.

Existen muchas terapias psicológicas diferentes para la depresión. Algunas de ellas cuentan con el aval de haber sido sometidas a rigurosos estudios científicos. En Psicomemorias queremos ayudarte a saber de cuáles te puedes fiar cuando consultes a un profesional de la salud mental.

A modo de aviso, te decimos aquí y ahora que hay bastantes opciones ¿Cómo puedes saber cuál es la mejor terapia para ti? Los profesionales de la Psicología entendemos que hay dos aspectos fundamentales a la hora de elegir un tratamiento psicológico. Primero, que te sientas cómodo o cómoda con la idea del tratamiento en sí. Si inicias un tratamiento con el que no estás a gusto, puede que lo dejes a medias o que no sigas las indicaciones como es debido. Segundo, e igual de importante es que sea un tratamiento basado en la evidencia, y para eso este artículo, a modo de guía para ti.

Igual te preguntas ¿por qué tanto interés en que sea un tratamiento basado en estudios? Esto daría para otro artículo, pero para abreviar, digamos que simplemente existen tratamientos psicológicos con garantías de que funcionan, y tratamientos que no. Cada persona es libre de elegir lo que considere que le va a beneficiar más, pero creemos que esta decisión debe tomarse de la forma más informada posible, siendo conscientes de sus riesgos. A la hora de la verdad, si eliges una opción de tratamiento sin respaldo científico, te la estás jugando. Literalmente. Juegas con tu salud y la pones en manos de una persona que podrá tener toda la buena intención y voluntad de mejorar nuestra vida y ayudarnos a sentirnos mejor, no lo dudamos, pero está basando su tratamiento en meras creencias y opiniones.

Aunque está muy de moda el tema espiritualista, New Age y vendehumos con remedios “naturales” y “milenarios”, en Psicomemorias creemos que no merece la pena perder nuestra energía, tiempo, dinero y, sobre todo, salud, en una suerte de tratamiento sin garantías para algo tan serio como una depresión.

Tratamientos para la depresión con evidencia sólida

Como todo en esta vida, no existe una solución mágica. Cada tratamiento tiene sus pros y sus contras, y es aquí donde vamos a intentar echar una mano y guiar, solo un poquito, en la buena dirección. Una idea clave a tener en cuenta a lo largo del artículo es que, que una terapia haya demostrado eficacia para el tratamiento con la depresión, no significa que sus ideas de base sean ciertas.

Terapia Cognitivo-Conductual

En la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) trabajarás con el psicólogo no solo tu comportamiento (como por ejemplo, realizando tareas como salir a la calle a hacer la compra diaria), sino también tus pensamientos y actitudes (ese filtro mental con el que ves todo a tu alrededor apagado y monótono). Se trata de la terapia que cuenta, de lejos, con la mayor cantidad de evidencia científica a su favor.

La TCC es un intento de aunar las técnicas más sólidas de las dos corrientes principales de la Psicología. Por un lado, el componente conductual de la TCC hace referencia al hecho de que todo nuestro comportamiento se rige por las leyes del aprendizaje. Simplificando mucho, la mayoría de cosas que hacemos las hemos aprendido a lo largo de la vida, y si conocemos las condiciones que afectan a dicho aprendizaje, podremos modificar aquellos comportamientos que sean perjudiciales.

Pongámonos en situación. ¿Conoces a alguien a quien le guste el deporte? ¿Los idiomas, quizás? Alguien que, al escuchar un hobbie, digas “Fulanito, a él le encanta”. De repente, un día te das cuenta de que ha dejado de estar motivado. No va a las clases de alemán, ya no va a escalar, o dar paseos por el río al caer la noche deja de interesarle. Es la pescadilla que se muerde la cola: como estoy depre, no me apetece hacer lo que me gusta, pero como no hago lo que me gusta, no dejo de estar depre.

Cuando se analiza el comportamiento del paciente, la parte conductual de esta terapia se centra en averiguar qué comportamientos se están evitando para poder reestablecer algunos de estos hábitos, proponiendo tareas para que se hagan fuera de sesión. Estas tareas son tareas potencialmente gratificantes, ya que se parte de la base de que es esa falta de gratificación lo que está generando ese desinterés general por el mundo. ¿Qué tareas? Se discuten con el psicólogo y, normalmente al principio, suelen ser pequeños pasos (dependiendo también de la gravedad de la situación).

Por otro lado, el componente cognitivo de la TCC se refiere a que lo que hacemos se ve influido por nuestras emociones, creencias y pensamientos. Pero algo curioso y no tan conocido fuera de la Psicología es que modificando nuestro comportamiento (saliendo de la cama, mostrando gratitud, forzando una broma), podemos influir en nuestras actitudes y emociones hasta cierto punto (me han devuelto la sonrisa o el mundo no se ha acabado al salir de mi cuarto). Sin embargo, desde el punto de vista cognitivo es necesario trabajar también a nivel de pensamientos y creencias distorsionadas, ya que cuando las personas abrazamos estos pensamientos erróneos o no gestionamos nuestras emociones de forma constructiva, es posible que se nos vuelva en contra.

Un ejemplo común de emociones y creencias distorsionadas en pacientes con depresión es la culpa. ¿Te suena? A menudo piensas que si ya no disfrutan de las cosas como antes, es que “algo estarás haciendo mal”. Este sentimiento de culpa puede llegar a ser muy fuerte y provocar una sensación de pérdida de control, ya que la persona no puede parar de sentirse así. Sin embargo, como hemos dicho antes, modificando nuestro comportamiento y pensamiento podemos lograr cambiar nuestras emociones.

El trabajo de un psicólogo al aplicar este tratamiento cognitivo-conductual es analizar e identificar los comportamientos, pensamientos y emociones que son perjudiciales para la persona. Una vez identificados, empleará distintas técnicas conductuales y cognitivas para ayudarnos a modificar nuestra conducta, emociones y pensamientos.

A la hora de tratar la depresión, existen muchas críticas al uso de fármacos antidepresivos, especialmente en el Sistema Nacional de Salud en España. Mucha gente se pregunta qué es mejor, ¿tomarse una pastilla o ir al psicólogo? Lo que la mayoría de estudios científicos dicen a día de hoy es que la terapia psicológica resulta más beneficiosa que el tratamiento farmacológico. Aquellos estudios que han comparado la eficacia de la TCC respecto a la medicación antidepresiva (seguro que has oído hablar del Prozac) muestran que ambas opciones terapéuticas ofrecen resultados igual de buenos. Sin embargo, y aquí está la clave, cuando se hace un seguimiento de las personas con depresión un año después del inicio del tratamiento, se ha visto que la TCC funciona mejor que los antidepresivos, reduciendo la probabilidad de recaída mucho más que la medicación.

¿Por qué estos resultados? Fundamentalmente se cree que esto es debido a que los antidepresivos alivian los síntomas, pero los problemas de salud mental no surgen de la nada. Si nuestra conducta, pensamientos y emociones permanecen iguales, es más que probable que volvamos a tener problemas. Por tanto, tendremos que modificar nuestro comportamiento y nuestra forma de interpretar el mundo, para poder dejar atrás la depresión y no recaer.

Locura es hacer lo mismo una y otra vez y esperar resultados distintos.
– Rita Mae Brown

Además, existe evidencia a favor del uso de la TCC en grupos, obteniéndose resultados tan buenos como los de una terapia individualizada. Un punto a favor de las terapias en grupo es conocer otros casos de personas con depresión, lo que os puede ayudar tanto a la hora de aprender de los errores y aciertos de los otros, como por el hecho de pertenecer a un grupo en el que no se te va a juzgar. Es especialmente útil para poder poner en práctica las herramientas y técnicas que te enseñará el psicólogo o la psicóloga como parte de la terapia en un contexto más seguro, antes de lanzarte a la piscina e intentarlo en casa o en el trabajo.

Psicoterapia Interpersonal

Con el psicólogo que ofrezca la psicoterapia interpersonal (TIP) se trabaja ante todo las relaciones con los demás. Se parte de la idea de que la necesidad de relacionarnos con los demás, fundamental para las personas, se relaciona estrechamente la salud mental y nuestro bienestar. Por tanto, cuando aparecen problemas interpersonales como disputas, transiciones de rol (por ejemplo, cuando pasas de ser una joven estudiante a ser adulta, o de ser un hombre casado a un divorciado), duelos ante la pérdida de un ser querido o falta de habilidades sociales, las personas vemos mermado nuestro bienestar.

Mientras que la TCC se centra en identificar y cambiar los comportamientos y pensamientos que nos perjudican, la TIP se puede entender como una forma de dotar a la persona de estrategias para mejorar la calidad de sus relaciones con los demás. Concretamente, el trabajo de una psicoterapeuta TIP es mejorar la forma en la que la persona entiende y desarrolla sus relaciones, sus vínculos, a base de enriquecer sus habilidades comunicativas y sociales.

Deja que te pongamos un ejemplo: imaginemos que la persona siente una gran culpa por no poder disfrutar del tiempo con sus seres queridos porque, además de estar deprimida, resulta deprimente para los demás. La psicoterapeuta ayudará a esta persona a detectar qué situaciones concretas le provocan esa culpa y cuál sería la forma en la que le gustaría poder relacionarse con los demás, de forma que no la rechacen o estén a disgusto con ella.

Esta terapia ha demostrado ser más efectiva que el cuidado genérico proporcionado por un médico de cabecera (antidepresivos o benzodiacepinas) y que el placebo. Algunos estudios incluso encuentran una mayor mejoría en aquellos pacientes tratados con TIP respecto a los que fueron tratados con TCC. También resulta llamativo que no parece el hecho de combinar TIP con fármacos antidepresivos provoque una mayor mejoría que seguir únicamente uno de los dos tratamientos.

Terapia Psicodinámica Breve

¿Quién no ha oído de su madre o su abuela la frase “ya de pequeñito…” (apuntabas maneras, te gustaba tocar las cosas que no hay que tocar, o cualquier otro chascarrillo)? En esta terapia el psicólogo, basándose en la idea de transferencia de las teorías de Freud, tratará de solucionar los problemas del presente atacando a los del pasado. ¿Pero qué es eso de transferencia?

Transferencia es uno de los conceptos de Freud, quizás no tan conocidos. Grosso modo, este concepto hace referencia al proceso por el cual, cuando establecemos nuevas relaciones (por ejemplo, al empezar un nuevo trabajo o instituto) o nos enfrentamos a situaciones novedosas (como cuando nos mudamos a una nueva ciudad y tenemos que aprender a manejarnos), estas se ven influidas por cómo se desarrollaron nuestras relaciones y circunstancias en el pasado. Es decir, esta terapia parte de la base de que la forma en la que nos comportamos en situaciones concretas representa la forma en la que nos comportábamos en el pasado, especialmente durante nuestra infancia, con nuestra familia, amigos, profesores…

¿Y qué quiere decir que sea una intervención breve? Pues a diferencia de la terapia psicodinámica tradicional, que puede durar años e incluso décadas, la terapia psicodinámica breve va en la línea de la TCC o la TIP, centrándose en los síntomas que afectan a la persona en la actualidad, y no tanto en el pasado. El objetivo es que la persona pueda hacer frente a los síntomas que provocan su malestar para ser más autónoma y poder sobrellevar las situaciones conflictivas de su vida.

Autoayuda

Autoayuda, autoayuda… ¿Vamos a recomendarte “Cómo superar la depresión en dos tardes“? ¿O pedirte que te leas uno de esos libros que dicen que solo tienes que desear algo con mucha fuerza para que se haga realidad como en las películas Disney? ¿Igual uno de esos audiolibros que están tan de moda? No, por favor, aquí queremos ser serios, rigurosos y honestos. Esta autoayuda de la que te vamos a hablar, la de verdad, toma lo que hemos visto en Terapia Cognitivo-Conductual, sus principios, e intenta enseñárselos al paciente. ¿Cómo? Principalmente mediante libros, pero también se ha extendido el uso de webs con lecciones online y tareas diarias o semanales, normalmente relacionadas con problemas interpersonales.

Puede que te estés preguntando si esto, tan sencillo, funciona. Y si funciona, por qué iba nadie a ir a terapia, ¿verdad? Si está en esta sección es porque hay estudios que dicen que funciona. Sin embargo, no todo lo que funciona lo hace igual de bien ni dura el mismo tiempo. Aún no están claros sus efectos a largo plazo, aunque por ahora no parece que sean consistentes, y se suelen perder pasados unos meses.

En resumen: la autoayuda podría recomendarse para casos leves de depresión, o como una ayuda extra para personas que estén yendo a otro tipo de terapia, pero para casos graves o buscando efectos duraderos, es mejor probar cualquiera de las otras propuestas que aparecen aquí.

Tratamientos para la depresión con evidencia limitada

¿Y si no se tiene interés en probar los tratamientos que tienen tanta evidencia? Igual que cuando vamos al médico y a veces tenemos disponibles diferentes tratamientos (por ejemplo, solubles o pastillas), en el tratamiento de la depresión también podemos elegir. El único riesgo, en este caso, es saber que los siguientes tratamientos no tienen tanta evidencia. Algo así como cuando en las películas alguien se atreve con el tratamiento en fase experimental.

Terapia Centrada en Emociones

En la EFT (por las siglas en inglés de Emotion-Focused Therapy) se trabaja la evitación experiencial, un concepto central de terapias de nueva generación en Psicología. La clave es que la persona no huya de sus emociones sino que les plante cara y haga algo con ellas (¡incluso decidir no hacer nada con ellas, ya es algo!).

El famoso personaje de House visitó durante una temporada a un psiquiatra en busca de terapia. Muchos han atribuido al personaje, entre otros trastornos, el de la depresión. ¿Qué tratamiento crees que funcionaría mejor con él? House se caracteriza por una evitación (extrema) experiencial al dolor.

El psicólogo que utiliza la EFT como terapia apoya al cliente con depresión (así es como suelen llamar a los pacientes desde la corriente existencialista de la Psicología) a comprender mejor sus emociones y dejarlas correr o integrarlas en uno mismo de forma que sume, no que reste. Esto se ve claro en cómo está estructurada la terapia en sí, dividida en tres fases: Concienciación Emocional, Regulación Emocional y Transformación o Uso Emocional. La terapia y el lugar de terapia juegan un papel clave, pues son vistos como lugares seguros donde el cliente puede expresarse libremente y experimentar con sus emociones.

En la Terapia Centrada en Emociones se usa, como es habitual en la tradición existencialista, la técnica de la silla vacía. En la silla se coloca una persona con la que se tiene algún conflicto o, incluso, aspectos de su propia personalidad que, según cree, no están integrados en sí mismo de manera saludable.

En los últimos años hemos visto cómo miles de jóvenes se han visto obligados a emigrar para tener un trabajo. Un proceso como el cambio de país, dejando las raíces atrás, es algo traumático que puede derivar, mal llevado, en depresión. En este caso, la persona podría “sentar” en la silla sus emociones o la parte de sí mismo que quiere regresar a casa y dialogar con ella. A continuación puedes leer una interpretación de cómo funciona la técnica de la silla vacía:

Persona (quiere quedarse): ¿Por qué no me dejas en paz? Cada mañana es lo mismo, insistes en que haga las maletas y volvamos a casa.
Persona (quiere volver a casa): ¿Cómo no voy a querer que volvamos a casa? Llevamos ya cinco meses aquí y no encuentras trabajo, no has mejorado tu inglés ni terminas de adaptarte. En casa al menos tenemos a nuestra familia y amigos.
Persona (quedarse): Dame unos meses más y prometo que si no mejora la situación, entonces no tendrás que convencerme de nada.
Persona (volver): ¿Y la familia? ¿No les echas de menos? Yo les echo de menos cada día.
Persona (quedarse): Claro que les echo de menos, pero estamos aquí por necesidad. Además, hoy en día, cada vez que necesito hablar con ellos, puedo llamarles desde donde sea o hacer Skype. No todo es guiarse por emociones en esta vida, tienes que entenderlo. Con el tiempo estaremos felices y agradeceremos los dos este bache.

La EFT puede ser aplicada de manera individual, grupal o para parejas. Viene de la tradición de terapias existencialistas y su razón de ser, originariamente, fue el tratamiento de la depresión (aunque ahora se haya extendido a otros trastornos). Es también una terapia breve, de pocas sesiones (16-20), que dura unos meses.

Psicoeducación

Como el propio nombre indica, consiste en psicoeducar a la persona; es decir, proveerle con recursos que le informen (y formen) sobre la depresión, síntomas (frecuencia y gravedad de estos), evolución a largo plazo, signos de alerta, vivencias personales, historias de superación, etc. La finalidad es que comprenda su situación y los conocimientos óptimos para intentar afrontarla.

Por la ignorancia se desciende a la servidumbre,
por la educación se asciende a la libertad.
– Diego Luis Córdoba

La psicoeducación, siendo puritanos, no es un tratamiento en sí, sino una medida terapéutica en la que se guía a la persona, y puede ser aplicada de manera tanto grupal como individual. Dentro de la psicoeducación no es de extrañar ver también la realización de actividades placenteras (por ejemplo, ir en grupo de excursión, conocer gente), el cambio de actitudes para pensar en positivo (“tengo gente que me quiere“), el entrenamiento en habilidades sociales (por ejemplo, cómo empezar una conversación con un desconocido), etc.

Terapia Breve Centrada en Soluciones

Originalmente psicoanalítica, la Terapia Breve Centrada en Soluciones (SFBT, de sus siglas en inglés) ayuda al paciente, de manera guiada y a través de la charla, a encontrar soluciones para un determinado objetivo. Lo de breve viene dado por estar comprendida, de forma general, entre 12 y 16 sesiones.

Una de las herramientas más llamativas de este tipo de terapia es el uso de las llamadas preguntas milagrosas. Un ejemplo para depresión, de la web de SolutionFocused y traducido libremente por nosotros, es el siguiente:

Terapeuta: Voy a preguntarte algo más bien… extraño. Va a requerir por tu parte un poco de imaginación. ¿Tienes buena imaginación?
Paciente: Ponme a prueba.
T: La la siguiente situación: después de que hablemos, te vas a casa y todavía tienes un montón de cosas por hacer durante el resto del día. Pasa la tarde y llega la hora de dormir. Todo el mundo está durmiendo, la casa está en silencio y, en mitad de la noche, ocurre un milagro. Tu problema, la razón por la que estás aquí, se ha resuelto. Sin embargo, como todos dormían, nadie sabe en qué consiste el milagro. Te despiertas a la mañana siguiente, y te das cuenta de que, efectivamente… ¡tu problema ha desaparecido! ¿Cómo lo sabrías?
P: Supongo que porque me levantaría y aprovecharía el día, en lugar de lamentarme y cubrirme la cara con la almohada para esconderme.
T: Supongamos entonces que haces eso, te levantas y aprovechas el día. ¿Qué sería lo próximo que harías, ese pequeño detalle que, por ejemplo, hoy no has hecho?
P: Le daría los buenos días a mis hijos, probablemente con un tono de voz bastante más alegre, en lugar de gritarles como hago normalmente.
T: ¿Qué crees que harían tus hijos en respuesta a eso?
P: Pues… en un principio se sorprenderían, imagino, de que les hablase con voz alegre. Ya cuando lo asimilen, se relajarían… Hace tiempo que no hago eso.
T: ¿Y qué harías entonces que no haces ya?
P: Alguna broma probablemente para ponerles de buen humor.

Las preguntas milagrosas, como puedes ver, ayudan a construir con el cliente (o paciente) la solución a su problema de manera concreta y medible, pequeña y objetiva (por ejemplo, dando los buenos días a sus hijos).

Conclusiones

Después de leer estos dos artículos, habrás comprobado que la depresión afecta a muchos niveles en la vida de las personas que la padecen. A nivel personal, si no es tratado de forma adecuada, este trastorno puede acabar afectando a todas y cada una de las áreas de la vida, incluso hacer que alguien se plantee acabar con ella. Este malestar se expande a un grupo social de amigos y familiares, así como a mayor escala llega a afectar al entorno laboral.

Según datos de la OMS la depresión es la principal causa mundial de discapacidad, y supone un coste (directo e indirecto) equivalente al 1% del PIB de España. Esto implica una serie de gastos a nivel laboral y sanitario que quizás no se estén abordando de la forma más adecuada, lo cual perjudica la salud de muchas personas. La falta de apoyo y el miedo a ser juzgados hace que mucha gente que necesita ayuda no la solicite. Por ello, hemos intentado recalcar la importancia de entender la depresión a lo largo del tiempo hasta la actualidad, intentando así concienciar sobre la gran cantidad de personas que sufren, directamente o de forma cercana, esta problemática.

Con la segunda parte hemos querido ofrecer un pequeño mapa de carretera sobre los distintos tratamientos para la depresión que han demostrado ser realmente eficaces. Los tratamientos basados en evidencia deben ser el eje principal de actuación de cara a potenciar el bienestar físico, psicológico y social de las personas que se enfrentan a la depresión. No obstante, aunque se hayan presentado de forma individual, en la práctica clínica actual lo normal es llevar a cabo una intervención más compleja que aúna distintos tratamientos y técnicas eficaces. Solo así se pueden abordar todos los aspectos de la vida de una persona. Por tanto, es necesario adaptar la intervención terapéutica a las necesidades y características de cada persona, buscando ofrecer la mejor y mayor ayuda posible.

La depresión puede ser una carga muy abrumadora y dolorosa, pero con el apoyo de familia y amigos, la ayuda profesional adecuada y la ruptura del silencio social ante esta problemática es posible tener una vida plena y saludable.

Para saber más…

Web de la Organización Mundial de la Salud dedicada a la visibilidad de la depresión durante el 7 de abril Día Mundial de la Salud. Aquí podrás encontrar más información, así como materiales y contenidos multimedia.

Revisión de la literatura científica sobre la depresión y su tratamiento llevada a cabo por la Sociedad Australiana de Psicología: Evidence-based Psychological Interventions: A Literature Review (Third Edition), The Australian Psychological Society Ltd., 2010.

Guía clínica para la detección y el manejo de la depresión en adultos del Instituto Nacional de Excelencia para la Salud y los Cuidados: Depression in adults: recognition and management. Clinical guideline. National Institute for Health and Care Excellence.

Guía clínica para la detección y el manejo de la depresión en niños y jóvenes del Instituto Nacional de Excelencia para la Salud y los Cuidados: Depression in children and young people. Clinical guideline. National Institute for Health and Care Excellence.

Sumarios de la Colaboración Cochrane en salud mental: Depresión.

 

Sobre Daniel Alcalá López

Psicólogo, Máster Oficial en Fisiología y Neurociencia y estudiante de doctorado por la Universidad Técnica de Aquisgrán (RWTH Aachen, Alemania). Anteriormente en París (Francia), colaborando con el grupo PARIETAL en el NeuroSpin, un centro de investigación en neuroimagen centrado en el modelado de la estructura, función y conectividad cerebral. Su investigación se centra en el uso de herramientas de aprendizaje automático (machine learning) para explorar la conectividad cerebral asociada al procesamiento de la información social y afectiva.

1 Interacción

  1. Flama dice:

    Y cuando se trata de la denominada Depre
    -sión hendógena y o clínica?
    Agradesco estas publicaciones y la existen
    -cia de psicomemorias.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Quizás también te guste...

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. Saber más

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar