Estudio del efecto de generalización de la indefensión aprendida aversiva y apetitiva - Psicomemorias
¿Quieres publicar tu artículo en Psicomemorias y ayudarnos en nuestra misión de divulgar psicología?
¡Claro que quiero!

Estudio del efecto de generalización de la indefensión aprendida aversiva y apetitiva

De Isabel Martín Gorostidi

Introducción

La generalización se produce cuando una persona realiza la misma acción en dos o más situaciones diferentes, es decir, la persona generaliza la misma conducta a otros contextos.

Otro efecto importante en este trabajo es la indefensión aprendida. Seligman (1975) afirma que la indefensión aprendida se produce cuando las personas aprenden que sus acciones no van a cambiar los resultados que obtienen, y por esta razón, dejan de realizar acción alguna. Existen dos tipos de indefensión: la primera es la indefensión aprendida aversiva en la que el sujeto recibirá un resultado aversivo independientemente de la respuesta que emita. En el tipo apetitivo el resultado que recibe el sujeto es agradable, y del mismo modo, es incontrolable por su respuesta.

Los objetivos del trabajo son dos: primero, replicar el fenómeno de indefensión aprendida, tanto aversiva como apetitiva, a través de una nueva tarea. Y segundo, comprobar si la indefensión se generaliza a otra tarea diferente que mantiene las mismas bases y características.

Método

Los participantes han sido un total de 59 estudiantes de la Universidad de Huelva. Éstos se dividieron en tres grupos al azar, uno control y dos experimentales (con indefensión aversiva o apetitiva). Dentro de cada uno de los grupos se volvieron a dividir esta vez en dos (con o sin prueba de generalización). El total de subgrupos fue de seis.

La tarea para provocar indefensión aprendida fue programada expresamente para el experimento. Esta tarea se denomina “Fuego, Agua o Rama”, que no es más que una modificación del juego de “Piedra, Papel o Tijeras”. El sujeto debía jugar contra la máquina utilizando esas opciones, y ganarle.

Instrucciones de la Tarea de Generalización.

El participante jugaba con el teclado del ordenador pulsando el 1 para elegir “Rama”, el 2 para “Fuego” y el 3 para “Fuego”. Cuando este pulsaba una de las opciones, la máquina de inmediato sacaba otra, pero esta tenía manipulado lo que iba a elegir dependiendo del grupo asignado que tenía el sujeto. Si era el grupo aversivo perdería todos los ensayos, si estaba asignado al grupo apetitivo los ganaría, y si estaba en el grupo control y aprendía que el ordenador sacaba al 90% una de las opciones, podría ganar ese porcentaje de veces como máximo.

La prueba de generalización se realizó a través de otra tarea, también en ordenador. Y en esta al encenderla aparecían en pantalla las instrucciones para que los sujetos las leyeran.

La primera regla que debe aprender el sujeto para poder colocar las tarjetas correctamente es hacerlo en base a su color. Cuando la persona aprenda a organizarlos en base a su color y realice 10 ensayos seguidos correctos la regla cambiará, y empezará a ser correcta el emparejamiento en base a su forma. Y, al igual que antes, cuando lleve 10 ensayos correctos la regla volverá a cambiar, en este caso, en base a su número. Después de realizar 64 ensayos, independientemente de si han sido correctos o incorrectos, el juego finaliza.

Tabla 1. Tabla de resumen del Diseño Experimental.

En el grupo control se crearon dos subgrupos, uno de control sin generalización y otro de control con generalización. En la primera fase, ambos grupos realizaron una tarea en la que podían llegar a controlarla si aprendían que la aparición de las figuras por parte de la máquina estaba controlada al 90% de contingencia, es decir, una figura aparecía con 90% de probabilidad frente a las otras. Cuando el sujeto ganaba 10 ensayos consecutivos, la figura con el 90% de probabilidad de aparición cambiaba. Este cambio también se producía si el sujeto no era capaz de aprender esta probabilidad durante 40 ensayos consecutivos, y no ganaba 10 veces seguidas. Esto quiere decir que el sujeto puede llegar a controlar la situación si es capaz de predecir la aparición de la figura y elegir la figura con la que gana. En la  fase de prueba, el grupo sin generalización volvió a realizar la misma tarea con las mismas condiciones y el grupo con generalización realizó la tarea de generalización.

En el grupo experimental de indefensión aversiva también se dividieron en dos: el grupo con generalización y sin generalización. La primera fase que realizaron ambos subgrupos, de indefensión aprendida, fue la misma: realizar una prueba en el mismo formato de la tarea del grupo control, pero con las condiciones manipuladas. Los participantes realizaron 40 ensayos consecutivos perdiendo todos los ensayos, sin tener en cuenta que opción eligieran ellos o la máquina. La fase de prueba del grupo sin generalización fue realizar la prueba del 90% de contingencia, y la del subgrupo con generalización fue realizar su tarea correspondiente.

Finalmente en el grupo de indefensión apetitiva, los sujetos también se dividieron en dos, del mismo modo que los anteriores grupos. La fase de indefensión también fue común para ambos grupos, en este caso los sujetos ganaban los 40 ensayos. En la de prueba final, al igual que anteriormente, un subgrupo realizó la prueba de generalización y el otro la del 90% de contingencia.

Resultados

Hay dos conclusiones: la primera, si se ha producido un efecto de indefensión aprendida, exclusivamente aversiva. La indefensión apetitiva tiene indicios de producirse, pero no está del todo claro.

 

Porcentaje de acierto en cada grupo y fase. AvC: Aversivo con Generalización. ApC: Apetitivo Con gen. AvS: Aversivo Sin gen. ApS: Apetitivo Sin gen. GCC: Control Con Gen. GCS: Control Sin Gen.

La segunda, por el contrario, no se puede decir que se haya producido generalización, pues los resultados muestran que los grupos de generalización han tenido el mismo rendimiento que el grupo control.

La principal limitación del experimento es el número de sujetos, pues solo hubo 10 participantes en cada subgrupo.

Para saber más…

  • Cole, C. S., & Coyne, J. C. (1977). Situational specificity of laboratory-induced learned helplessness. Journal Of Abnormal Psychology, 86(6), 615-623. doi:10.1037/0021-843X.86.6.615
  • Domjan, M. (2010). Principios de aprendizaje y conducta.  México: Wadsworth Cengage Learning
  • Fox, C. J., Mueller, S. T., Gray, H. M., Raber, J., & Piper, B. J. (2013). Evaluation of a Short-Form of the Berg Card Sorting Test. PLoS ONE, 8(5), e63885. doi:10.1371/journal.pone.0063885 http://www.plosone.org/article/info%3Adoi%2F10.1371%2Fjournal.pone.0063885
  • Henkel, V., Bussfeld, P., Möller, H., & Hegerl, U. (2002). Cognitive-behavioral theories of helplessness/hopelessness: valid models of depression?. European Archives Of Psychiatry And Clinical Neuroscience, 252(5), 240-249
  • Hiroto, D. S., & Seligman, M. E. (1975). Generality of learned helplessness in man. Journal Of Personality And Social Psychology,31(2), 311-327. Doi: 10.1037/h0076270
  • Honing, W.K. & Urcuioli, P.J. (1981). The legacy of Guttman and Kalish (1956): 25 years of research on stimulus generalization. Journal of the experimental analysis behavior, 36 (3), 405-445
  • Maier, S. F., & Seligman, M. E. (1976). Learned helplessness: Theory and evidence. Journal Of Experimental Psychology: General, 105(1), 3-46. doi:10.1037/0096-3445.105.1.3
  • Mathôt, S., Schreij, D., & Theeuwes, J. (2012). OpenSesame: An open-source, graphical experiment builder for the social sciences. Behavior Research Methods, 4054(2), 314-324. doi:10.3758/s13428-011-0168-7
  • Mueller, S. T. (2012). The Psychology Experiment Building Language, Version 0.13. Retrieved from http://pebl.sourceforge.net.
  • Overmier, J. B., & Seligman, M. E. (1967). Effects of inescapable shock upon subsequent escape and avoidance responding. Journal of comparative and physiological psychology, 63(1), 28-33. Doi: 10.1037/h0024166
  • Riccio DC, Ackil J, Burch-Vernon A. (1992) Forgetting of stimulus attributes: methodological implications for assessing associative phenomena. Psychol Bull 112: 433-445
  • Tarpy, R.M. (2000). Aprendizaje: teorías e investigación contemporáneas. Madrid, España: McGraw Hill.
  • Yela Bernabé, J. R., & Marcos Malmierca, J. L. (1992). Indefensión aprendida en sujetos humanos y su inmunización. Influencia del estilo atribucional y de los programas de reforzamiento. = Learned helplessness in human subjects and its immunization: Influence of attributional style and reinforcement programs. Revista Latinoamericana De Psicología, 24(3), 301-321.

Sobre Psicomemorias

Psicomemorias es una plataforma de divulgación de Psicología. Si quieres conocer más sobre nosotros, puedes echar un ojo aquí: http://www.psicomemorias.com/linea-editorial/

2 Interacciones

  1. Antonio Rafaell dice:

    Muy interesante. La indefensión, está provocada por situaciones incontroladas y desagradables, y se corrigen evitándolas y premiando las positivas. Así se controlan parcialmente los trastornos mentales.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Quizás también te guste...

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. Saber más

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar