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Cuidar el medio ambiente para cuidarnos a nosotros mismos

Por Tatiana Rosado Núñez

El estudio del medio ambiente no es competencia únicamente de ciencias como la Geografía, la Ecología, la Biología o las Ciencias Ambientales. Las personas influimos en nuestro entorno y, según cómo sea nuestra interacción con él, este será distinto e influirá de manera diferente en cada uno de nosotros. Aquí es donde entra en juego la Psicología Ambiental.

La Psicología Ambiental es la rama de la Psicología que estudia la relación bidireccional que se da entre los individuos y el medio que le rodea. Es decir, su objetivo es identificar los efectos que tienen los factores ambientales sobre los comportamientos de las personas y estudiar, a su vez, cómo estos comportamientos afectan a nuestro entorno.

Es importante aclarar que cuando hablamos de ambiente no nos referimos únicamente al medio ambiente, dentro de este término se engloban todos los entornos en los que se desarrolla el individuo como pueden ser su casa, su lugar de trabajo, su ciudad, el campo…

Según el entorno con el que interactúe el sujeto, encontramos cuatro niveles de análisis:

  • Nivel I: Microambiente. Es el entorno en el que se desarrolla nuestra vida privada. Corresponden a este nivel espacios como nuestro dormitorio, sobre el que tenemos un control absoluto.
  • Nivel II: Ambiente próximo. Estos entornos son compartidos o semi-públicos, por ejemplo el salón de nuestra casa o nuestra urbanización.
  • Nivel III: Ambiente urbano. Se refiere a los ambientes públicos, como las ciudades.
  • Nivel IV: Ambiente global. Es el ambiente en su totalidad, incluyendo entornos construidos y naturales. En este nivel no existe un control percibido sobre el entorno, lo que hace muy difícil que nos involucremos en cambiarlo.

En los inicios de la Psicología Ambiental las investigaciones se centraban casi exclusivamente en los entornos más próximos en los que se desarrollan los individuos, como son los ambientes construidos (Nivel III). Sin embargo, en los últimos años ha ido creciendo el interés por alcanzar un desarrollo más sostenible, lo que ha trasladado el foco de la Psicología Ambiental al entorno global (Nivel IV), naciendo así una Psicología Ambiental más ecológica.

El desarrollo sostenible contempla un crecimiento económico que vaya en sintonía con la naturaleza, no contra ella. (Fuente: Pixabay)

El desarrollo sostenible se define como aquel que satisface las necesidades básicas de la sociedad del presente, sin perjudicar la capacidad de las generaciones futuras, para satisfacer sus propias necesidades. Para ello centra sus objetivos en: lograr un desarrollo económico que respete el medio ambiente, lograr un desarrollo social igualitario, garantizar el bienestar de los individuos y proteger el medio ambiente.

Estos objetivos se relacionan con los objetivos de la Permacultura, una ciencia o sistema de diseño que propone una vía para alcanzar esta sostenibilidad. Es transversal a otras ciencias como pueden ser la Arquitectura, la Ingeniería, la Agricultura, la Educación o la Psicología, ya que tiene en cuenta:

  • Componentes del sitio (elementos físicos del espacio como el suelo o el agua).
  • Componentes energéticos (las tecnologías y los recursos).
  • Componentes sociales (la cultura, el lenguaje, el entorno social).
  • Componentes abstractos (las éticas, el pensamiento, las experiencias subjetivas de cada persona).

El fin de la Permacultura es crear asentamientos sostenibles en los que los individuos cuiden de sus propias cosechas, que sean viables económicamente y respetuosas con el medio ambiente y las personas.

Por lo que el énfasis de la Permacultura no está únicamente en el factor ecológico, sino que también pone mucha atención al bienestar de los individuos y sus relaciones interpersonales. Este propósito queda reflejado en uno de sus tres principios éticos, que son:

  • Cuidar la tierra.
  • Cuidar a las personas.
  • Compartir con equidad.

Pondremos especial interés en el segundo de ellos, cuidar a las personas, por el que se fomentan tanto las relaciones interpersonales (las relaciones entre iguales que impulsan el desarrollo de habilidades de cooperación, solidaridad o compañerismo) como las intrapersonales (se promueve el desarrollo vital a través de la convivencia en comunidad, se entrenan las habilidades sociales, se logra la madurez y una mayor salud psico-emocional).

Las personas que practican la Permacultura suelen vivir en comunidades participativas en las que se crean, como fruto de la convivencia, redes sociales muy fuertes. Este aspecto más social de la Permacultura está muy relacionado con la salud mental.

Debemos dejar atrás el pensamiento individualista para dejar espacio a formas de pensar más ecológicas que nos lleven a realizar más conductas proambientales. Del egocentrismo al ecocentrismo. (Fuente: Pixabay)

Estas redes pueden llegar a tener un carácter terapéutico (sin llegar a ser una técnica de psicoterapia), funcionando como grupos de apoyo social en algún momento determinado para algunas personas. Las actividades que se realizan en comunidades que desarrollan la Permacultura se suelen llevar a cabo en grupo, donde se propicia la creación de vínculos interpersonales y de espacios seguros de aceptación que llevan al uso de estos como un grupo de apoyo, normalmente de carácter informal, aunque pueden crearse grupos de permacultores que tengan una finalidad terapéutica.

Además existen varios métodos de psicoterapia que se basan en las éticas de la Permacultura, como por ejemplo la red HeartIQ, en la que la relación entre el sujeto y la comunidad es un elemento fundamental para alcanzar el bienestar individual. Esta organización tiene como objetivo crear un cambio ético y social para construir una comunidad que sea un espacio de apoyo y aceptación mutuo.

Otro ejemplo es la comunidad de Re-evaluación para la Co-escucha (RC), en la que la interacción social entre iguales es imprescindible. Las sesiones de RC se basan en la reciprocidad, la cooperación y la aceptación, se dan entre dos o más personas, siendo opcional la presencia de un terapeuta, en la que primero una hace de consejera y la segunda es escuchada para después intercambiar los roles. De esta técnica nace después la EcoEscucha, una herramienta que se basa en los fundamentos de la RC y es usada principalmente por los permacultores como apoyo para afrontar los problemas a los que se enfrenta la Permacultura.

Para saber más…

Moser, G. (2003). La Psicología Ambiental en el siglo 21: el desafío del Desarrollo Sustentable. Revista de Psicología, 12(2), Pág11-17.

Aragonés, J. I. y Amérigo, M. (2010). Psicología Ambiental. Madrid, España: Pirámide

Academia de Permacultura Integral. http://www.permaculturaintegral.org/

Grupo Fresneda: Grupo de apoyo psicosocial.
http://www.proyectofresneda.org/grupo-apoyo-psicosocial

HeartIQ Network. http://heartiq.com/

Jankins, T. (2016). Re-evaluation Counseling: Welcome to RC. https://www.rc.org/page/home/welcome

Ecoescucha. Permaculturaintegral.org: Información general
http://ecoescucha.permaculturaintegral.org/informacion-general

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